#9 – PRIMERA PARTE – Pecado es no pensar en Luz, sino en malicia. Cada Don/Poder de Luz, tiene su contrario; y cada uno, va formado, de todos los otros. Gran Corona de Dios. Espiritualistas, Trinitarios, Marianos
[180527] – VERDAD ETERNA. - Cada uno de vosotros ha venido por
diferentes caminos;
cayendo y levantando muchas veces. Y no me
refiero a este día, sino a este instante Eterno
donde tu Alma,
venciendo las tinieblas de tu carne y mente, se levanta sobre de
ella…
y le acerca a su Dios. Le acerca a su Verdad, porque tu carne
que gobierna
en este mundo, muchas veces ya no puede caminar, ni resolver sus
problemas;
y es cuando se vence, y se deja en los brazos de su pastor,
que es tu Verdad Eterna , tu Maestro –que es Uno solo
contigo.
Hoy os habré de entregar lecciones, que habrán de despertar en
ti aún más,
tu presencia Divina, en esta Tierra.
INOCENCIA/HUMILDAD, DONES. - Cada uno se ha hecho una imagen de
un Dios
–muchas veces falso. En tu interno le llegas a percibir; pero es
tan débil esa imagen
que te formas, que el mundo te la arrebata.
Yo te he dicho que la Inocencia te acerca a mí, y que esa fuerza
la debes de utilizar siempre.
Y que la Humildad, te hace Uno
conmigo.
El que no tiene estas dos armas poderosas, no me tiene a mí, ni
está conmigo.
Tu carne no puede ver su interno; no ve lo que es Divino. Puede
sentirlo, empaparse en él y
ser Uno en él; pero tiene su
limitación terrenal. No puede distinguir correctamente la
maldad
pura, ni la bondad pura. Distingue una mezcla de ambas.

Por ello, muchas veces las ENSEÑANZAS deben de ser trasmitidas
del Maestro, al alumno.
Las escrituras te ayudan a recordar, a revivir; te
motivan a expresar tu Verdad;
pero esas escrituras en manos ajenas, pueden ser
corrompidas… y te pueden corromper.
Todo aquello que escribes, todo aquello que escuchas, lleva una
gran responsabilidad de
tu Ser interno: el poder interpretar
todo ello con Inocencia, y con Humildad.
Tu materia siendo esa mezcla confusa, puede entender más la
oscuridad que la Luz;
pero hará lo contrario, con la Inocencia, que te acerca a tu
Dios –la malicia te aleja de Él.
Muchas veces te he dicho:
“ESTÁS EN PECADO, PORQUE ESTÁS EN BIEN Y EN MAL”.
El bien y el mal, es pecado original… es desobediencia; y todos
los pecados se derivan
de ello. Esto quiere decir que cuando estás en pecado… no estás
en tu Dios;
no estás pensando en Luz; estás en esa malicia.
La Humildad es el Amor infinito, y el reconocimiento del
Creador, hacia cada creación suya;
porque es Única. Lo contrario
de la Humildad, es la Soberbia; y sí la Humildad te mantiene
en
tu Dios, la soberbia te mantiene en la oscuridad.
Cuando tú tienes un átomo de soberbia, te aleja de tu Dios, y te
hace en oscuridad.
Por ello te digo que es más fácil para tu carne, entender lo
malo, que lo bueno.
¿Cómo pues entonces, estar libre de pecado? Manteniéndote en la
Luz y en el
conocimiento. Tu Alma y tu Espíritu pueden hacerlo.
Y aquellos que viven en ese Espíritu –
en ese Ser entregado a
Dios, y Unificado en Él– pueden hacer a un lado las tinieblas de la
carne. Entonces, sí tu carne comprende más la oscuridad que la
Luz, es porque ella está
dominando a tu Alma, y oscureciendo a
tu Espíritu.
Debes pues, comenzar a caminar en Inocencia, y a permanecer en
Humildad.
CADA DON, TIENE SU CONTRARIO. - Todos los dones, los poderes de
tu Dios tienen su
contrario. La fuerza es de Dios; la debilidad
de la oscuridad –no hacia ella, sino hacia
vosotros. Son
poderes, armas contra de vosotros; así como la fuerza, es un poder
de Dios,
en contra de la oscuridad. Y cada poder, va formado por
todos. Muchos de vosotros no
piensan en prosperidad y
abundancia, porque la oscuridad te lo arrebata. Te he dicho
muchas veces: “tu Dios no es un Dios de miseria, ni de pobreza;
ni de enfermedad, ni de
dolor; ni de hartazgo”. Esos son los
enemigos tuyos; los que debes de combatir, rechazar e
ignorar.
−Cuando tú piensas en prosperidad, la oscuridad te pone pereza, te
pone
enfermedad, te pone vicio, y todo para que tú no tengas
prosperidad.

RESPETO ENTRE HERMANOS. - Cada uno de vosotros es diferente; y
el respetarse unos a los
otros, marca un portal que os une, como Uno solo en mi Padre.
Debe existir entre
vosotros, un respeto total a la Divinidad
–que hay, en cada uno de vosotros.
Caminas en el haz de La Tierra con una imperfección, que es tu
cuerpo y mente
–hechos para sobrevivir, en este mundo de bien y de mal.
Tienes lo mismo, que tus hermanos y semejantes para defenderte,
en este haz de
La Tierra: tu Ser, tus sentidos, tu materia.
Mi Padre te los ha dado igual, que a todos tus hermanos y
semejantes [1] .
Entonces ¿por qué unos tienen más, y otros menos? ¿Por qué unos
han hecho daño, y otros no? ¿Por qué unos han avanzado hacia un
lado, y otros, hacia otro?
Porque, cada uno es diferente; y no hay uno igual – que ocupe el
tiempo, y el espacio.
Es una maravilla de tu Padre, porque todo ello, te hace la Joya
Única. Pero esa joya no
puede brillar; y en este mundo puede
manifestarse en miseria, dolor, trabajo; en
sufrimiento,
amargura; en enfermedad, y en todo lo que es de oscuridad.
Se puede manifestar en riqueza, prosperidad, abundancia; en
salud, sabiduría.
Y se puede mezclar todo, en una sola persona; en varias, en
todos. Esa mezcla antagónica
puede permanecer por siempre en ti:
una y otra vida, hasta que tú mismo decidas.
Tu libre albedrío, tu decisión, es la que vale y la que cuenta;
la que manifiesta en esta vida, y en la Eterna.
DIAMANTE BRUTO. - Imagina que eres un diamante que es sumergido
en un lodo oscuro;
lleno de muchas cosas que enturbian todo, y
no dejan ver nada –que solamente apestan.
Ese diamante por más
que lo envuelva esa suciedad, no puede dejar de “Ser”
lo que es. Pero como está solo, él piensa y siente… que él es,
todo ese lodo.
Puede que nunca se dé cuenta, que no lo es; hasta que lo saquen,
laven y limpien.
Entonces poco a poco, se va sintiendo más brillante; hasta que
se da cuenta, que es un
diamante Único. Mas, sí está solo ¿cómo
se va a dar cuenta?
Puede ser que ya no sienta, aquella pestilencia… pero no puede
ver más allá.
Cuando otro diamante se junta –y se van juntando más y más
diamantes– se puede dar
cuenta; e iluminarse con el resplandor
de los demás.
Cada uno tiene su Luz, y cuando se reúnen dos o más, la Luz está
entre ellos. Y Yo soy la Luz.
Entonces viene el despertar de cada uno de ellos, en forma
individual.
Conforme esa evolución, van despertando y resplandeciendo cada
vez más y más
… con el poder, de su Creador.
Ese fango, es el mundo; son las tinieblas, la miseria del mundo.
−Puedes refugiarte en una cueva, en una caverna, en un templo,
en una iglesia−
pero tú solo, podrás darte cuenta, porque has escuchado, que
eres un diamante.
GRAN CORONA. – En reunión todos vosotros brillas: como una
Corona Única –como un
gran ramillete de diamantes, de flores,
que no tienen igual. Con su propio aroma Espiritual
de Luz –una
fragancia única que cada uno tiene, que no puede ser percibida.
Cada uno de vosotros Unido y congregado, es toda una Corona de
Luz y de Gracia.
Así despiertas en verdad, y te das cuenta de lo que eres.
Deja esa creencia que te han inculcado, y ¡comenzarte a reunir,
y a congregar!
Sí quieres la salvación para ti, y para tus hermanos y
semejantes, llámalos a congregarse;
a acercarse a su Dios, a su palabra. Es hacer algo grandioso que
está escrito en ti;
¡Es formar esa Gran Corona de Luz, y de Gracia, que te hace Uno
con mi Padre!
Acerca a los tuyos, a aquellos de tus hermanos que se han
quitado un poco el fango,
y que quieren, resplandecer en la Eternidad.
Yo os digo a vosotros que estás aquí : “el permanecer en la
Luz, en la Inocencia, en la
Humildad… te sostienen en tu
Dios. Y el permanecer en todo aquello que es Luz,
te da la manifestación de un Dios, a través de ti… porque tú
mismo
Eres parte de ese Dios, y eres Uno solo con Él.
Así eres −Uno solo en la Creación; y la Creación es una
sola, con su Dios”.
ETM [2] .-
Muchas veces tu habrás de ver en otros templos, y en
otras escuelas, otras
facultades[3] , y dirás ¿Por qué tanta
ceremonia, pompa, halago, lisonja, en aquellos?
y ¿en otros no? ¿Por qué Padre Santísimo en esta cátedra, tu
mueves a la materia?
Mueves sus manos, sus pies; le levantas, das un abrazo, y en
otros templos no.
Son diferentes, unos de los otros. A aquellos que me han
abrazado con regocijo, en
regocijo me manifiesto; a aquellos que me han abrazado en ese
temor,
con esa ceremonia estricta; en eso quedan también ellos.
Tienes la decisión de poner barreras a tu Padre Eterno, al
Verbo; o no ponerlas.
No hay nada escrito sobre de ello. Te he dicho que las palabras
escritas, llevan una
interpretación conforme al Maestro,
conforme tú mismo.
Muchos escritos se han cambiado; los ha cambiado la humanidad
misma,
tus templos Espiritualistas. Muchos de ellos se han corrompido,
y solamente son tierra y polvo; olvido de tu Señor.
Muchos de esos templos se levantan; pero muy pocos en verdad y
de cierto, se sostienen.

SALUD/ENFERMEDAD; Y TODO ENGAÑO DE OSCURIDAD. - ¿Qué se opone a
tu salud?
Es difícil entender el concepto “salud” en la Luz para vosotros,
porque estáis en confusión.
Lo contrario es la enfermedad, que
no viene sola. Igual que los dones de la Luz, que no son
solos:
el Amor, la fuerza vienen con todos los poderes. La bondad también,
y con todo el
equilibrio y la armonía; es un poder perfecto de
Dios.
Así la oscuridad viene también con todo lo que es imperfecto.
La enfermedad viene con toda la calamidad: miedos, angustias,
desesperaciones, engaños.
Y es engendrada por todos los poderes
de la oscuridad, que vienen juntos;
y que tú poco a poco vas recibiendo, y aceptando en ti.
Te dices enfermo, te sientes enfermo… y estás enfermo;
porque has creído en la oscuridad y le has dado el poder.
El desconocimiento de que Dios es salud, y tú mismo también, te
acerca a la oscuridad.
Puede ser que tengas una enfermedad muy grande, que no sea fácil
rechazarla;
porque ha venido entrando en tu materia, a través de los años.
Mi Padre te dio una naturaleza para que vivas de ella, y te
alimentes de ella.
Pero la mentalidad de un mundo de oscuridad de bien y del mal,
te enferma en su forma
de comer, de vivir, de manifestarte, de Ser.
¡Has descuidado tu naturaleza… tienes que volver a ella, y
recuperarla!
La pobreza y la miseria, acompañadas también de todos los
poderes de oscuridad,
te engañan día y noche, haciéndote pensar y sentir, que eres un
Ser indefenso,
débil; que no puedes defenderte, y protegerte.
Sientes que no puedes cambiar, y que no puedes volver a la
naturaleza, porque la pereza,
desidia; el desorden, desánimo; el
miedo, la gula y todo aquello… ha hecho presa de tu
cuerpo y de
tu mente material. No es fácil que te suelten, porque ya han hecho
casa,
templo y escuela en tu cuerpo, mente, y en tu corazón.
El mundo material se encarga de envolverte y enajenarte en todo
eso; y ya no siente tu
cuerpo el deseo de salir adelante, o de
cambiar; o de ser Uno solo con su Dios.
Es necesario que tú renazcas; que seas Tú Mismo;
que te conozcas; que vuelvas a tu naturaleza.
Dices: “Padre, tu me puedes dar esa salud inmediatamente; tu
obras milagros y maravillas” .
Mas no sabes, sí tú mismo me has
pedido que no se haga así, en tus actos y en tus acciones.

EL MUNDO ES MUERTE. – Este es un mundo híbrido, que no tiene
descendencia en Luz; un
mundo efímero y pasajero, y está
envuelto en muerte[4] . Mi Padre dice: “que cuando
comieses de ese
fruto –morirás; porque la muerte es parte del mundo. La muerte marca
el
fin, de algo que no es perfecto. Y no es para que tengas
temor de mi Padre.
Ten temor de permanecer en ese conocimiento de bien y de mal,
porque la oscuridad no
conoce el perdón. Mi Padre es puro
perdón; Él te ama; Él no te sentencia, ni te condena.
Ni es un Dios justiciero como tus escritos, y tu mismo lo crees
–como tu carne lo cree.
Es tu carne y mente que dicen: “Dios me maldice, me condena; no
tengo salvación,
no tengo perdón, he hecho aquello, esto, lo otro”.
Todo es un juego de la oscuridad para perderte y acabarte. Sí tú
haces un acto malo, la
oscuridad te retiene, ya que tú le das
ese poder.
Cuando te digo “ESTÁS EN PECADO”, quiero decir que estás en la
oscuridad; o estás en el
bien y en el mal. No has vuelto tus
ojos a mí, ni a mi Padre;
y solo buscas grandezas terrenales. Hay un átomo de soberbia en
ti –hay malicia.
Aquel que me busca, debe de seguir estos pasos: Inocencia e
Humildad, para que pueda
dejar aquello que no es, y comience a
Ser lo que en Verdad es.
Dime ¿Cuánto y cuántos, se oponen a cada manifestación tuya?
Nadie te va a defender
–sí así lo puedes considerar– hacia dentro de ti, más que tú
mismo. Tus hermanos no
pueden entenderte, porque ni tú mismo
sabes que pasa; ni lo que dices.
Te pueden ayudar, pero si tú no quieres aceptar la ayuda, no la
vas a recibir. Sí tú te crees
que sabes mucho o suficiente; que
eres grande… la soberbia ya está contigo. Ella hará lo
necesario
para que tú no puedas trascender, y permanezcas en pecado siempre.
Debes de entender que debes de conocerte a ti mismo; Ser Tú
Mismo, Ser Verdadero.
Yo soy la Verdad, y también la Humildad. El reconocer que has
hecho, o no has hecho las
cosas; que te has esforzado, o no, por
esto y por aquello. Cuando no lo
reconoces, entonces la falsedad viene hacia ti – lo contrario a
la Verdad.
ALMA, EL GUIA. – Tú dices: “Padre Santo, que se haga tu
Voluntad”. Y llevas un camino de
sufrimiento y dolor; y no
puedes salir de este. Muchas veces no es Voluntad de mi Padre,
todo ello. La oscuridad te corrompe y te pervierte, al grado de
que no te entiendes, ni a ti
mismo; hasta que tu carne harta de
ello, suelta las riendas de su destino, y las da al Alma,
al Espíritu, a su Verdad. Cuando eso pasa, tú despiertas y te
acercas a tu Dios.
Muchos has llegado aquí por ello; otros has llegado aquí porque
Alma y Espíritu
se han impuesto a su carne.

EL ENEMIGO. DISYUNTIVA. - Conoce a tu enemigo; conoce cuán
grande es su falsedad, y
como viene con todas las calamidades y
engaños. Pero tú vienes con todo el poder de tu
Dios. El libre
albedrío, en ti, de abrir las puertas y ser Luz; o de seguir siendo
engañado por
la oscuridad. El bien y el mal es engaño, al fin y
al cabo; la oscuridad es falsedad pura.
Mas tú eres la Verdad ¡Tu Ser interno y Eterno, es la Verdad
Absoluta! Pero, tu Luz no se
puede manifestar, sí tú no dejas de
creer, y de darle la fuerza a la oscuridad… date cuenta.
#9 – SEGUNDA PARTE – Tu Alma y Espíritu se mueven en un plano diferente; y trabajan y laboran cuando están en mí, y hacen la Voluntad de Dios. Verdad Eterna. Cultivar la Semilla. Tres Lazos
[180527] – PERDÓN. - Muchas veces, dices: “Perdóname”. Yo te
perdono y te bendigo;
pero tan pronto sales de este lugarcillo,
dices: “No”, y continúas haciendo lo mismo.
Quiere decir que tú
mismo no te perdonas ¡cuando tu Dios lo ha hecho!
Es engaño de la oscuridad; tal vez has caído, levántate y sigue
adelante.
Dos pasos y sigues cayendo; levántate y sigue adelante, que
algún día triunfarás con esa
persistencia en ti, y con la
grandeza del Padre. Tú estás tomando ese camino del Dios de
Amor
y de perdón, cuando te levantas y sigues adelante, luchando una y
otra vez por salir
del camino de la oscuridad, o del camino del
bien y del mal.
Tienes esa gran decisión en ti: comenzar a hacer lo que es bueno
–no te va a salir perfecto pues tu instrumento es imperfecto– o
seguir dejando que la
oscuridad haga de ti lo que ella quiere.
El No creer en ti, es creencia en la oscuridad.
Has lo que tienes que hacer con todo tu corazón, con todo tu
Amor y fervor.
Agradece al Padre que te da esa vida, ese poder, esa
manifestación, esa oportunidad,
ese triunfo… pon Fe. Todos los días clama a Él, manifestando esa
Fe y esa confianza que
tienes en el Padre, dando las gracias.

ENTRAR AL SILENCIO. - Conoce también a tu enemigo en el Silencio
de tu Ser Eterno. En
ese Silencio Eterno te darás cuenta que
todos los pensamientos, ideas y sensaciones –
incluso– no son
tuyos… son de tu materia. Cuando tú acallas ello, puedes escuchar y
sentir
la Verdad de tu Dios, de tu Maestro, de tu Creador.
Cuando detienes el pensamiento,
puedes sostener la felicidad, la
paz y la alegría en tu interno. Yo te digo que en verdad, la
miseria y la pobreza no son de tu Dios. Ni la mentira, ni el
engaño, ni la debilidad; ni la
angustia, ni la desesperación;
tampoco la soledad, la amargura. Nada de oscuridad, es de
tu
Dios.
Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo, para que puedas dejar
a un lado la senda del
bien y del mal, y comiences a caminar por
la senda de Luz.
Pero esta carne y esta mente se volverán sumisas poco a poco a
la Luz de tu Dios, a tu
Verdad, al pastor, a ti mismo. No te
será perfecta esta vida; caerás, te levantarás, mas
sabrás que
estás viviendo tu Vida Verdadera, porque estás con tu Dios, con tu
Maestro…
viviendo con la Verdad de tu Ser Eterno.
VOLUNTAD DE DIOS. - Yo te he dicho: “me habrás de responder por
aquellos que te he
entregado”; y puedes llegar a decir: “Señor,
no puedo ni conmigo; cómo voy a poder
ayudar a los demás”. Yo te
voy a decir, que Sí puedes hacerlo.
Y la forma es… haciendo mi Voluntad –que es la tuya: es Ser Tú
Mismo.
¿De qué sirve un padre que es bien y mal? o que es en maldad
para su familia, para su casa,
para la humanidad. Es un lastre
solamente.

Pero un padre que es en la Luz, con su mismo resplandor habrá de
ayudar a los demás, a su
casa y familia, a la humanidad entera.
Porque la Luz “es esencia pura que brota de mí”,
puedes concluir
[5]
. Es verdad: tu ALMA Y TU ESPÍRITU se mueven en un plano diferente
al de
tu carne y tu mente; y trabajan y laboran cuando están en
mí, cuando están en mi Padre.
Hacen la Voluntad de Dios sin que tu carne y mente se enteren
muchas veces; o lo llegan a
percibir en formas diferentes cada
uno de ustedes.
Pero, cuando tú estás frente a tu familia, a tus amigos, ante la
humanidad entera; y
comienzas a manifestar a través de la
palabra, de tus actos y de tus acciones
–la palabra es acto y acción también– cuando entregas en Luz,
con Luz, con Amor
lo que es de tu Señor; cuando entregas con Verdad, con todo lo
que Dios te ha dado
… estás entregando Voluntad de Dios, de tu Padre.
LA PALABRA QUE SALE DEL CORAZON. - Por ello, aquellas palabras:
“ Id y predicad ”.
Mas en verdad, ni oyeron, ni entendieron; aunque algunos si lo
hicieron.
“ Id, y pregonad la palabra de Dios ” y entonces toman su
libro y dicen: “esta es palabra de
Dios” ¡cuando es una palabra
escrita por el hombre! Dicen: “inspirada por mi Padre”.
Te he dicho, que la verdadera enseñanza, es del Maestro al
alumno. Por ello
¡Sé tú mismo –fuego ardiente– que entrega a la humanidad a
través de su corazón, y de su
palabra! El libro está en tu
interno (si así te es claro, materia bendita).
Cuando tú abres tu corazón, las palabras brotan de tu Ser
Eterno; luego entonces no de un
libro escrito por hombres… sino
de tu Verdad Eterna. − De lo que es tu realidad única con
tu
Dios, y tu conexión Eterna con Él –esa conexión Eterna es el
Hijo .
Es el Amor Divino lo que te motiva a amar, a perdonar y a
bendecir. Y si con ese Amor
hablas a tus semejantes, a la
humanidad, entonces hablas en el nombre de tu Padre, Dios y
Señor. El conocimiento, la manifestación, la decisión es tuya.
Enseña pues a la humanidad,
pero enséñales el fruto que Yo te he
dado, al entrar a este templo. Enséñales cuán grande
lo has
cultivado –porque Yo te doy el fruto para que te alimentes; pero la
semilla, es para
que la siembres en tu corazón por siempre. Esa
semilla crece, da flores y da frutos.
Esos frutos son los que debes de entregar a tu hermana
humanidad, y no tomar un escrito
e ir predicando puerta por
puerta. Más sí llevas el escrito, y hablas con tu corazón –bendito
eres de mi Padre. Pero si solamente crees en ese escrito, y
hablas creyendo que
solo ello es, entonces tierra y polvo es; bien y mal es. No has
salido del bien y del mal;
estás en el error, en la mentira, en el engaño.
Y no es que quieras engañar, pero es que estás entregando
mentira
¡Tu Padre Eterno, el Verbo Eterno… es Dios Vivo, Dios Viviente
en tu corazón!
¡Y cuando hablas con Él, en tu palabra manifiestas a tu Señor!
COMUNIDAD ETM. - Tus templos Espiritualistas, Trinitarios y
Marianos, van creciendo y
cayendo uno detrás de otro; y todos se
derrumban. La ignorancia es presa de todos ellos,
porque ni
saben lo que hacen, ni lo que dicen, ni lo que predican.
Mi Padre colocó los templos espirituales, como símbolo de su
grandeza y Amor, a la
humanidad. Sois vosotros templos
espirituales –hermanos benditos– pilares de
esas grandes escuelas, y templos de Dios, de Luz. Mas no puedes
permanecer en ellos,
ni sostenerlos, sino es con tu Verdad Eterna, la grandeza de la
Humildad;
y grandeza y poder de la Inocencia.
DAR GRACIAS. - Todos los días da gracias al Señor por la
grandeza, la prosperidad, la
abundancia. Cada día habla de mi
Padre, porque Él es el Poder y la Fuerza;
Él es “El Todo” en Luz, en perfección. No prediques de un Dios
falso, vengativo y justiciero,
porque ese es un dios de
oscuridad. Predica de un Dios de Amor, de bondad; que ama, que
perdona, que bendice. Háblate a ti mismo y a todos los pueblos y
a todos tus hermanos, de
cuán grande es tu Dios. Aparta las
mentiras, los problemas, errores y fracasos.
¡Hazlos a un lado! Ignóralos y sostente en la Luz, porque todo
ello es glorificar
al Ser Eterno que eres tú –Uno solo con mi Padre.
Cuando tú agradeces, tu Verdad Eterna florece; porque cuando
bendices, eres bendecido;
cuando entregas, te entregan a ti, las
grandezas de los cielos.
Comparte ese pan con tus hermanos, para que a ti, mi Padre te
comparta de sus grandezas.

TRES LAZOS. - Tres Lazos te he dado, porque uno solo es débil,
aunque te ayuda.
1) Cuando tú ENTREGAS AL POBRE, AL MENESTEROSO; es una grandeza
de mi Señor en ti, lo que
manifiestas –y Él te bendice. Recuerda
la parábola del Sembrador [6] que regó el trigo en
tierra;
también
entre piedras, entre breñas; y en tierra buena. −Cada palabra que te
entregué en aquellos tiempos; te la vuelvo a entregar hoy en una
manifestación diferente,
porque ya tu entender es diferente−
Puedes regar el trigo de tu mesa para verlo crecer [7],
y luego entregar los frutos de tu mesa, y ver como se alimentan
aquellos
–los menesterosos; es grandeza de mi Padre, te he dicho. Se
alimentarán, pero esa semilla
crecerá un poco (en ellos), y
quizás se secará. Tu has hecho lo tuyo: has quitado el hambre
–tal vez la enfermedad a alguien, cuando entregas curación.
Pero muy pocos darán un fruto, como esas semillas que riegas
entre espinos.
Otros recibirán en un desierto [8]; tú entregas, ellos reciben y
comerán, pero nada crecerá.
De los desvalidos, menesterosos, muchos de ellos darán gracias a
mi Padre, otros no.
2) Mas cuando entregas al “justo”; cuando entregas a la casa de
Dios –no porque ella lo
necesite, sino porque tú lo necesitas.
Cuando entregas ese poder de prosperidad y de
abundancias al
sacerdote dedicado a Dios, aquel que está en mi Padre; esa es tierra
de
labranza limpia; tierra de mi Padre. (Aunque la oscuridad te
dice que es corrupción, es lo
contrario). Al entregarles a
ellos, estás sembrando en tierra sagrada, y esa semilla dará
fruto de su fruto; flores de sus flores, y bondades de los
cielos. Todo será en alabanza a mi Señor.
Y estos lazos pueden ser indestructibles para ti.
Ley Causa y Efecto. - Antes de venir al mundo, le
entregué
dones, gracias y virtudes;
poderes y bendiciones. Mas ninguna de
ellas –cuando Yo bajé al haz de La Tierra– se
encontraban. Todo
se había vuelto ceniza. En ese entonces pregunté a mi Padre por qué
mis bendiciones no habían llegado al haz de La Tierra, y Él me
enseñó que a esta creación
del bien y del mal corresponde una
Ley de Causa y Efecto, y otras leyes –propias de esta
naturaleza; tanto humana, como del mundo, como de la Creación
Eterna. No pueden ser
transgredidas, porque el equilibrio y la
armonía que sostienen, no se podrían sostener.
Sí siembras, cosechas; si no siembras, no puedes cosechar.
Dios estaba entregando todos los manjares del cielo… pero no
había alguien que hiciera
algo por recibirlos; por compensar
esos dones, gracias y virtudes.
Guerras, destrucción, muerte no compensaban; al contrario,
descompensaban a la Luz.
Pero si tú Ofrendas a mi Padre y dices: “habré de subir esta
gran montaña Padre
Santísimo… con mucho esfuerzo[9] ”, entonces
habrás de recibir;
porque has hecho algo que compense −un esfuerzo.
Cuando haces una Ofrenda a la humanidad; una Ofrenda a los
pobres como te he enseñado,
estás regando un fruto bendito, una semilla que tal vez dé, tal
vez no.
Sí la siembras en tierra buena, dará; si la siembras en tierra
pedregosa, en desierto, no
dará; entre espinas, algunas darán,
otras no. En tierra consagrada, como lo que es de mi
Padre, dará
fruto. Es una Ley de Causa y Efecto.
3) El AYUNO. - es sacrificarte a ti mismo; es sacrificar tu
cuerpo y tu mente, por unas horas,
para que se purifiquen. Ese
sacrificio propio, te hace poder recibir bendiciones de mi Padre;
ese ayuno te hace compensar la Ley de Causa y Efecto.
También lo que tú entregas te hace compensarla.
Los patriarcas prosperaron en abundancia, en las formas de Luz:
Ofrendaron a Dios; a sus
hermanos y semejantes; a sus templos, a
sus sacerdotes. Ofrendaron su ayuno, su
sacrificio.
−Ofrendar a la humanidad; ofrendarte a ti mismo en ese
sacrificio de ayuno; ofrendar a la
casa de Dios– TRES LAZOS
POTENTES Y PODEROSOS, que hacen que la Ley de Causa y Efecto sea
en beneficio para ti. Porque estás entregando con ese “no
interés”,
con ese Amor, con esa Inocencia, con esa Humildad.
Entonces el Padre te puede entregar a manos llenas. Pero si no
haces nada de ello,
la Ley de Causa y Efecto te cierra las puertas; y todos los
dones, gracias y virtudes, se
convierten en polvo y tierra, nada
más. Ello, la oscuridad lo utiliza también para cerrarte las
puertas, poniéndote todos los pensamientos y sentimientos de
oscuridad.
Analiza cada cosa que te he dado, y verás que todo ello tiene su
contrario,
que es oscuridad del mundo; oscuridad que te pierde y que no te
deja ver
más allá de lo que tienes enfrente de ti.
“Muchos de tus pequeños, Padre Santísimo han entregado ofrendas
grandísimas: su casa,
su familia y a sí mismos”. Ellos han
recibido en grandeza de mi Padre. Para mi Padre no hay
tasas, ni
medidas, como las que tú das, como hombre; porque Él es Espíritu.
Te he hablado de todo ello no solamente para que despiertes y te
des cuenta CUÁN
GRANDE ES TU ENEMIGO; cuán grande es el poder
que se cierne sobre de ti, poniéndote
toda suerte de
pensamientos, y sentimientos contrarios a la Luz.
Analiza, piensa; razona con tu corazón, con tu Inocencia, con tu
Humildad.
Te darás cuenta que es algo muy lejano a lo que tu carne y tu
mente han creído; porque
ellas están habitadas por el enemigo; y
no se dan cuenta ni que es bueno, ni que es malo.
Están en confusión; y la confusión no es de tu Dios.

CÁTEDRAS. - Os he entregado grandes cátedras a vosotros: grandes
Verdades espirituales;
no deseches todo ello. Tu carne y tu
mente piensan que es lo mismo; pero ni siquiera has
probado un
bocado de una, ni de otra; apenas estás empezando. Mas no te sirve
todo lo
que Yo te he entregado… sino lo haces, sino lo
manifiestas. Os he enseñado a manifestar a
través de tu palabra
y de tus acciones; pero vendrán lecciones cada día más y más
fuertes,
que habrán de cimbrar tu carne y tu mente; y te habrán
de enseñar el camino a casa.
Son palabras de poder que emanan de tu Señor; y te
limpian y purifican, ya que son agua
Viva para ti, para tu Alma,
para tu Espíritu.
Todo ello manifiéstalo a tus hermanos. Habla palabras de Luz, de
Alabanza a mi Padre;
no de blasfemia. ¡Bendito Seas!
[1]
El Maestro nos dice, que el Padre ha dado a todos, lo necesario
para sobrevivir, en este mundo de bien y de mal
–cierto. Un ciego, no tiene la vista; pero tiene otros sentidos
potencializados. Cada persona tiene lo necesario –en Luz– para
hacer la Voluntad de Dios, en su forma única. La oscuridad nos
susurrará al oído, lo contrario. Algún Alma, en su libre
albedrío, puede considerar que avanzará más, de esta forma.
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[2]
Espiritualistas, Trinitarios, Marianos. Espiritualistas:
porque
es Espíritu es su prioridad en crecimiento (y no la carne);
Trinitarios: porque en sus diferentes encarnaciones, han
vivido
en los 3 tiempos. Marianos : son creyentes, y aman a la
Madre
Celestial
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[3]
Se llama “facultades” en los templos “Espiritualistas,
Trinitarios, Marianos”, a los miembros que tienen alguna
Maestría que ejerzan. Como: sanar, trasmitir la palabra del
Maestro; analizar la palabra del Maestro, etcétera
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[4]
El mundo al no ser solo de Luz, no es perfecto. Solo lo perfecto
es Eterno. Un ejemplo de un animal hibrido en la naturaleza, es
la mula (cruza de caballo y burra), que no puede tener
descendencia. Entonces se extingue. En cuanto a la creación del
bien y mal, tampoco tiene continuidad eterna. Al ser híbrida:
vive y muere al termino de sus días, sin dejar descendencia
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[5]
Es el hijo de Dios, nuestro hermano y semejante, quien concluye
que la Luz es la esencia que brota de él
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[6]
Mateo 13
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[7]
Se refiere al trigo, fruto de tu esfuerzo. Tomaste la semilla
que te dio el Padre, la sembraste, creció y cosechaste. Ahora
tienes semillas propias para sembrar en tus hermanos
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[8]
“El camino del Desierto” que llama Jesús, es la vida con sus
altibajos: alegrías, sufrimientos, dolores, satisfacciones… Y en
esas circunstancias –en ese desierto– no es probable que la
semilla se dé.
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[9]
Subir la Gran Montaña, es caminar por senderos de Luz. Al llegar
a la cúspide se habrá trascendido
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