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#6 – Eres Ser Individual y Colectivo; dentro de ti, no hay un solo átomo de oscuridad. No caigas en su engaño; toma el camino de la Derecha

[180415] – MANIFESTACIÓN DEL HIJO DE DIOS. – Fuiste sembrado en el haz de La Tierra
y cultivado con Amor, has crecido y dado flores y frutos.
Mas hoy te has acercado a tu Dios... dolido, deprimido por lo que has sufrido en el mundo.
Buscas el aliento de Vida fuera de ti ¡cuando dentro de ti se encuentra!
Si tú no dejas que la alegría, la felicidad, la paz y todo lo bueno, salga de ti… no lo tendrás.
Eres el manantial de vida , pero no te abres a que brote agua de Vida y de Luz;
y quieres que los demás te lleven esa agua de vida ¡cuando tú eres un manantial de ella!
Tú eres el que da alegría al mundo; tú eres el Ser –el manantial–
del que brota el agua de vida.
El mundo no conoce la bondad o la paz ¡sino es a través de ti!
el mundo no conoce la alegría y la felicidad ¡sino es a través de tu corazón, Hijo de Dios!

Cada uno de ustedes es un SER “INDIVIDUAL”. Cada uno camina por un sendero
diferente –aunque vayan juntos. Una pareja puede ir junta, aunque su sendero es diferente.
Al fin y al cabo, cada uno, por separado habrá de enfrentar el paso de la vida, de la muerte.
El instante de Decisión, de tomar el sendero correcto, o el incorrecto –es tu libre albedrio.
Sí tomas el incorrecto vas a sufrir; porque cuando tú decidiste tomar del fruto del
conocimiento del bien y del mal –decidiste tener este conocimiento, y estás revestido
de él: tu carne y mente, y también el universo que tu conoces.
No puedes escapar de él, hasta que no te Conozcas a ti Mismo… porque en ti
está el camino verdadero, para regresar al Padre.
ETs. - Muchos de tus hermanos piensan en las estrellas y en otros mundos; en otras
humanidades, en otras criaturas. Pero todas ellas están igual que vosotros:
buscan una evolución. Algunos han encontrado el camino para salir de este sistema de
cosas; mas vosotros lo tienes delante de ti, y hoy te acercas a escuchar
la palabra de tu Dios y tu Señor.
MI PADRE ES JUSTICIA, perdón, misericordia. La justicia del Padre es Ser justo, Ser perfecto.
Es la Unificación de todos sus poderes en amor puro.
¡Imagínate una vida perfecta en Luz, con un Padre perfecto en Luz;
¡con una hermandad perfecta en Luz!
Mas cuando decides tomar de ese fruto, vienes a este sistema de cosas; y comienza tu
mente y tu cuerpo a pensar/sentir bien y mal. Y en todos los demás igual:
formando ideas, creencias, religiones; entonces se entorpecen unos a otros.
Al estar en confusión, comienzan a crear PECADOS y maldiciones.
Yo te he dicho: “estás en pecado , porque estás comiendo del fruto del bien y del mal”;
fruto que fue prohibido por mi Padre. Te dijo: “si comieres de él, seguramente morirás”.
MUERTE. - Y es lo que haces: naces y mueres una y otra vez.
Porque estás en este mundo imperfecto –no es espíritu, no es eterno.
El mal no es eterno; se destruye a sí mismo.
Mas la Luz como es Creación, se construye y se crea a sí misma y es Eterna.
En tu evolución, en tu camino, Eres Tú solo, el que enfrentas en apariencia toda esa
oscuridad; mas en ese “tú solo” … está tu Dios;
y todo lo que es de Dios … está contigo.
Considera que es una prueba individual , algo que debes enfrentar tu solo;
que es un camino donde no hay otro sendero más que el tuyo.
Y es en ese instante de Decisión, es donde tú –en libre albedrío– tomas la Decisión de
caminar hacia la Eternidad, o de volver una y otra vez a este haz de La Tierra.
Este paso es difícil, para los cuerpos benditos. Tú quisieras ser inmortal.
Es decir, que quisieras vivir eternamente aquí; y Yo te he dicho que eso sería
estar en un sufrimiento, eternamente.
SER INDIVIDUAL/COLECTIVO. - Sois Seres individuales , pero al mismo tiempo sois colectivos.
Individual en algunas cosas: en algo que tienes que enfrentar. Pero cuando lo enfrentas,
te das cuenta que eres colectivo ¡que Dios y los ángeles están contigo!
La oscuridad te hace sentir que en La Tierra estás solo;
mientras que Dios se esfuerza por hacerte ver, que estás acompañado de la Luz, siempre.
Que por dentro ¡es como si fueses todos! ¿Cómo puedes superar sentirte solo?
Sabiendo que tu Señor no se aparta de ti, ni un instante.

PECADO Y PERDON. - Has cometido errores, y ¿quién de vosotros no lo ha hecho?
Has caído en pecado… y no ¿ya estabas en pecado?
Es como decir: “estás condenado en cadena perpetua; pero hoy como has mirado aquello,
o has blasfemado, o has hecho muchas cosas hoy, y mañana…
ahora te sumo a tu condena cincuenta años más.
No hay más pecado, que el qué tú permites que esté contigo;
y no hay más pecador, que aquel que acepta el pecado.
Muchos de vosotros dices: “es que yo tengo sentencias y condenas de otras vidas”.
Y aunque te he dicho que te perdono, por todo lo que hayas hecho tú, en los tiempos y las
edades; en vidas pasadas y en esta vida. −No por un solo día, sino por toda la eternidad−
Y es ahí precisamente, donde tú cargas con el peso de muchas vidas.
Considera que mi Padre, ve en los tiempos y en las edades: aquello que eras, eres y serás;
aquello que harás y aquello que no harás en tu libre albedrío... ¡y te perdona!
¿No te das cuenta, que es un engaño de la oscuridad, del maestro de la mentira?
¿Acaso tu Maestro tiene que bajar todos los días de tu vida, a decirte: te amo y te perdono?
Y aún en esa necedad dirás el último de tus días: “Señor… pero hice muchas cosas”.
Te digo: “no sigas pecando”, es decir: no sigas caminando por senderos de oscuridad.

JESUS. - ¡No sabes que soy el testigo de tu vida! ¿Que Yo soy el Espíritu de la Verdad?
Llámale sinceridad, honestidad. Yo soy el Espíritu de la Luz;
Yo soy el Espíritu, de la Vida Verdadera.
Cuando has sentido bondad o sinceridad en ti, ahí he estado contigo; porque
Yo soy EL TESTIGO FIEL DE TU VIDA… como Espíritu, estoy contigo.
Aquel que te ha creado con tanto Amor, no te va a dejar solo en este mundo,
porque entonces si que te perderías. Ven, camina hacia la Vida Verdadera.
¡Cuando tú vives con tu Luz verdaderamente, honestamente… en esa Luz, vives tu Vida!
Aquel que se droga, aquel que maldice, que mata ¿no está vivo?
Y te pregunto: ¿Para quién está vivo? ¿Para la oscuridad? ¿Para el bien y mal?
Vivir para la oscuridad, es hacer maldad pura. Vivir para el bien y el mal, es como has vivido:
actos buenos, actos malos; no hacer nada para acercarte a tu Dios, o a la oscuridad.
Has tomado del conocimiento del bien y del mal de este mundo, muchas veces.
Ya conoces la maldad; ahora te invito a tomar del conocimiento del bien…
porque ¡ese bien Eres Tú! Porque dentro de ti, no existe ningún átomo de oscuridad.
LOS 3 SENDEROS/ HIJO DE DIOS. - Tú sabes dentro de ti, lo que está bien y lo que está mal;
porque llevas el Espíritu de mi Padre, dentro de ti.
Porque sabes bien, cuando haces algo malo, y cuando haces algo bueno. Y sabes cuando
haces algo que, no sabes si es bueno, o es malo.
Esto es el bien y el mal; esto es este Mundo: el no saber qué haces. Por eso, Yo te comparo
con un bastón, con el que vas caminando y tropezando… a paso lento.
Mas cuando haces las cosas con tu Amor, con tu Luz, con tu Verdad –aunque no le parezca
al mundo, ni a ti, ni a los demás– estás haciendo lo que tienes que hacer: caminar por el
sendero de tu Luz, de tu Verdad; por el sendero de tu Dios y tu Señor.
Sí hay algún problema grande, pero tú sientes la paz en ti, vas por el sendero correcto.
Sí sientes angustia y desesperación por adentro, no estás con tu Dios –no es el camino
correcto−. Es difícil permanecer en la Luz… porque no lo practicas, y no lo haces.
Ya te he dicho: “el que no lo hace; ni lo sabe, ni lo entiende”.
Aquellos que te acusan y que te dicen: “eres lo peor; has pecado y has faltado;
estás en pecado mortal” −¿Quién les ha dado esa autoridad?
Los libros, ya te he dicho que son como piedras pesadas que llevas en una mochila; y que no
te dejan entran en el camino de Dios; porque solamente das vueltas a la montaña.
¿Quién te ha señalado, lo que es pecado? ¿Quién es, el qué es pecador?
¿El mundo, la iglesia? ¿Los hombres, que han hecho la iglesia?
Yo te dejé ejemplos en mi estancia en La Tierra; y nada de ello te enseñé.
Sois vosotros –hombres y mujeres del mundo– los que haces pecados,
y pecadores, a los hombres; y a vosotros mismos.

Y te atas, y te encadenas en un interminable sufrir y penar, porque le das fuerza a la
oscuridad –para que te ate, te encadene, te juzgue, y te condene.
Y ¡tú, le aceptas la sentencia y la condena!
Vienes sufriendo de otras vidas… y cargas con otras vidas; cuando Yo te he perdonado aquí
–en los tiempos y en las edades. En toda la eternidad te he perdonado
y te he bendecido… y ¿no puedes aceptar esa bendición? Por eso continuas en
esa condena, en esa sentencia. Y te dice la oscuridad: ¡Ah! Es, que hoy mereces el infierno.
Y Yo te digo: y por instantes ¿tu vida… no lo es?
Porque materialmente también sufres esos infiernos; ya que tú quieres, añoras,
estar encadenado; estar en ese sufrimiento…
cuando tu Dios ¡no te lo está dando!… pero, la oscuridad sí.
Ella te va a acusar hasta de respirar; te va a acusar de lo más pequeño que encuentre…
y si no encuentra, de lo que no encuentre, porque ella es así. Y si no, te lo inventa; y si no,
crea fantasías en tus sueños, y te engaña en sueños, y te engaña en vigilia.
Tú eres un príncipe de Dios que has venido a vencer a las tinieblas, a doblegarlas;
pero ellas te tienen sometido como el último de los esclavos.
Ellas te tienen atado y encadenado en ese lodo, en ese fango pestilente de miseria,
de miedo, de temor; porque tú te sientes culpable y sientes que mereces
–escúchalo bien: lo que ella misma ha hecho sobre de ti.
Luego entonces, no recibes nada de Dios; porque te sientes injusto, indigno.
Debes de despertar y saber que eres un SER LIBRE. - eres un Ser que merece la
dignidad de vivir; de Ser, de crecer. De hacerse a sí mismo, con la libertad de
Ser la grandeza, que tú quieres “Ser” , en tu corazón.
Deja ya esas ataduras; deja de volver a los grilletes, y ponértelos de nuevo…
porque no estás acostumbrado de ser libre.
La carne y la mente –aún ellas– te esclavizan y te encadenan. Rompe esos grilletes.
Yo te doy la fuerza de la Verdad, de la Vida. Rompe los lazos de la muerte
¡Apártate de ella! porque Yo soy Vida Eterna. Soy agua de Luz que vengo hacia vosotros,
que estoy entre vosotros, y que he estado siempre entre vosotros.
Y Hoy vienes a esta mesa a recibir el manjar de la Vida Verdadera. A recibir del pan que
es mi cuerpo también; a resucitar; a dejar de ser el esclavo, el mendigo.
Mi voluntad, es la voluntad tuya pequeños, porque mi Padre no te puede obligar a nada.
Tú eres el que tomas el camino que quieres; el que decides creer en mis palabras,
o seguir creyendo en ti; o seguir creyendo en la oscuridad.
Es el tiempo de cambiar pequeños benditos.
Cuanto tú tomas caminos de oscuridad, sufres y lloras, porque has tomado un camino
donde te engañaron; donde la oscuridad hizo de ti lo que quiso:
sumergirte en la miseria, en la pobreza, en la enfermedad, en la locura, en el vicio, en la
desesperación. Y no solo a ti, sino a todos los tuyos; porque sois individuales para escoger,
para tomar el camino; pero cuando llegas al camino sois colectivos.
Así es que tus acciones repercuten en tus hermanos y semejantes: los que están cerca de ti,
aquellos que te aman, que te quieren –tus acciones positivas también repercuten en ellos.
Recuerda que Yo te he dicho: “todo es dualidad en este mundo, en este universo:
hombre y mujer; día y noche; bueno y malo; blanco y oscuro”.
Pero tu carne está en medio de esas dos: ni es blanca, ni es negra.
Tú tienes la Decisión de tomar el libre albedrío, de comenzar a formar
tu carne y tu mente en Luz. −Y como vosotros no pueden nacer así;
tu Alma debe tomar las riendas, de tu carne y de tu mente.
Esto es, que los sentimientos puros de Amor y de Luz gobiernen mente y cuerpo material;
mas sabrás internamente, lo que estás haciendo.
Ve por el camino de la Luz, aunque para todos sea imperfecto.

LA LEY DE CAUSA Y EFECTO la generan tus actos y acciones; la Tierra misma.
El mundo y universo, están envueltos en esa Ley; por eso pueden existir.
Nadie puede crear “causa” sin un “efecto”, solo tu Dios.
Entonces, cuando tu permites que la Voluntad de mi Padre se haga en ti, lo que pasa es
que la causa y el efecto vendrán a ser, siempre positivos
–pues mi Padre está más allá de esa causa, y efecto.
Cuando tú haces las cosas con tu corazón y con tu Verdad, permites que tu Alma y tu
Espíritu, gobiernen la carne y la mente. Pero sí tu carne y mente, quieren hacer las cosas a
su voluntad, será siempre negativo y positivo/ positivo y negativo.
Sí tú permites que la maldad lo haga, será siempre negativo.
Todos ustedes hermanos benditos, están sujetos a esas Leyes.
Cuando vosotros aprendáis a hacer las cosas con tu corazón, con tu Alma; entonces las
cosas se harán conforme a tu Señor. Se hará la voluntad de mi Padre en vosotros,
en los otros, en aquellos, y en los vuestros.
Será en verdad y de cierto, una Ley que tiene una causa de Luz… y un efecto de Luz.
Mas el dominar tu carne a través del Alma, del Espíritu, es todo un reto;
un aprendizaje para vosotros. Pero estas son las bases de vosotros.
No seréis perfectos, pero haréis la voluntad de Dios.
JUZGAR A TI Y A LOS DEMAS. - Ya no te juzgues, ni condenes; mucho menos a los demás.
Quién te ha dicho, ¿que eres quién para juzgar al hijo de Dios?
Hoy tú puedes decir: “Padre mío, yo te amo; yo sé que has venido al mundo
para entregarte, para que yo sea libre”.
Mas lo sigues haciendo humanidad bendita –pues cuando tú te acusas a ti, acusas al hijo de
Dios− porque Tú Eres el hijo de Dios; porque tú eres una estrella de los cielos,
aquí prisionera. Y no has podido trascender, porque no has creído en tu Dios;
has creído en la oscuridad.
Sed libres pequeños benditos; ya no juzgues, porque estás juzgando a la creación de mi
Padre, que Eres Tú. Tú eres el hijo de Dios; eres Uno conmigo, Yo soy Uno contigo. Deja de
maltratarte; acepta que tu carne y mente no son perfectas; que vas a cometer mas errores
todavía, que vas a fracasar muchas veces. Es un reto solamente, un instante de decisión.
Y sí has caído… levántate y sigue. Siempre toma el camino de la Luz; siempre toma el
camino de tu Maestro –el de la Verdad y de la Vida Eterna… ¡porque lo mereces!
Porque Yo estoy contigo, porque eres creación de Dios.

CAMINO CORRECTO. - Deja de tomar senderos de oscuridad y toma solo senderos de Luz.
A tu derecha te he dicho, encontrarás el camino de la Vida Eterna: a tu derecha y hacia arriba,
sin tocar ninguna puerta de muerte, ni acercarte tan siquiera a ellas.
Cuando ya venga todo sobre de ti –el final – a tu derecha encontrarás el camino.
Síguelo, ahí, con pura Fe; no escuches a tu carne, ni a tu mente.
Cree en tu Dios, sigue adelante… y ahí, a unos pasos tal vez desesperantes –porque
no ves nada, pero tu Fe te sostiene– ¡Ahí encontraras el camino de la Vida Eterna!
Ahí bajaré Yo a recibirte con mis ángeles, y te llevaré a los caminos de la Verdad Eterna.
No voltees siquiera a tu izquierda, ni veas aquellos engaños y traiciones –pues todo es
engaño y mentira. Este es el final, más te digo… siempre ha sido así.
No camines por senderos que no te corresponden; no camines por valle de muerte,
puesto que tu Dios no es muerte; es Vida Eterna.
Y así lo que Yo te lo he dicho con respecto a esta vida: ¿Has caído? Levántate y sigue el
camino a tu DERECHA ; sigue el camino de la Luz; sigue todo lo que es de Luz.
Y sí tu carne y el mundo te dicen que no lo mereces; no son ellos nada para decírtelo.
Y sí la oscuridad te dice que no lo hagas, porque entonces te despedazará… de todos
modos lo está haciendo. O, que tú mismo –tu mente– te dice “no merezco”;
Yo te digo Hijo de Dios, hijo de mi Padre, estrella de los cielos –ellos, no son nada para
decirte a ti, criatura de mi Padre Eterna, que no lo mereces. Porque Dios Padre, Hijo y
Espíritu Santo te dicen: “Lo mereces; sois Uno conmigo; sois eternos y verdaderos.
Mereces la Vida Eterna, mereces la gracia de Dios en todas las formas”.
Levántate de esos abismos y camina. Eres digno de la libertad; no eres hijo de esclavitud
o de muerte. Mereces la salud; mereces la sabiduría, el Amor, la paz; todo aquello
bueno y que es de Dios.
Deja ya de lamentarte por lo que pasó. HOY comienza tu vida, tu Verdad; Hoy comienzas de
nuevo. Siempre Hoy – un Eterno presente, un Eterno en mi Padre.
Deja de ver hacia tu izquierda: lo que es oscuridad, lo que es turbio, lo que no entiendes…
deja de verlo. Hazlo a un lado con tu FE. - Ya te he dicho que tu Fe, es poder de tu Espíritu,
para hacer a un lado tu carne y tu mente. Siempre tu Fe por delante, haciéndolas a un lado.
Ellas no creen, son tierra; no son quién para opinar, no son quién para decidir.
Eres tú –el hijo de Dios, la grandeza de mi Padre– el que debe de tomar el camino de la
Luz: lo bueno, lo verdadero, lo honesto; siempre todo lo que es prosperidad, Amor,
salud, sabiduría; siempre todo lo que es de Dios.
Que no te interese; tu carne es solamente un bastón con el que te apoyas para caminar;
mientras tu Alma en esta tierra, cayendo y levantando es.
Pero, eres un CETRO DE PODER. Levanta el Cetro de Dios, y ve hacia adelante.
Tú eres el que decides tomar el Cetro de tu Verdad y de tu Dios, o seguir sufriendo y
creyendo en la oscuridad de este mundo.
Toma el Cetro de tu Dios, de ti mismo, y cuando esa calle se ponga en tu camino; cuando ese
camino se ponga delante de ti, tú eres el que vas a decidir el camino a tomar.
Ya te he dicho, a tu derecha, a la Luz.
Has venido al mundo a manifestarte; a manifestar tu grandeza –no ha que te humillen;
no ha que te hundan en el lodo.
Has venido a “Ser” la grandeza que Tú Eres, porque eres hijo de mi Padre.
Levanta tu cabeza con dignidad, y aun cuando te sientas el más pequeño de todos,
siéntete en la grandeza que está contigo, porque tu Dios está contigo.
Hazlo consiente en ti y utilizarlo como un Cetro de Poder y de Mando, para decirle a tu
carne: “espera y aguarda; apacenta, porque Yo soy tu guía y tu pastor.
Yo soy el hijo de Dios”. Y así tu carne diga: “no es posible”; entonces tu dile:
Yo digo que esto es, como es –en Luz y en Amor.
Tú eres el mando, tú eres el pastor, tú eres el guía, tú eres el maestro de esa carne
y de esa mente; y no al contrario, benditos míos.