#5 – Al pagar Yo tributo por y para vosotros; [180331]
#5 – Al pagar Yo tributo por y para vosotros; Mi Padre que es Uno solo conmigo… también lo ha hecho. Esta es la religión del Corazón de un Dios de Amor
[180331] – VIERNES SANTO − SACRIFICIO DEL PADRE, Y DEL HIJO para tu
salvación. -
El Hijo está en el Padre, y el Padre está en el Hijo; y al estar
Yo entre vosotros y pagar tributo
por vosotros y para vosotros;
mi Padre que es Uno solo conmigo… también lo ha hecho.
El sacrificio de un Padre a través del Hijo; y del Hijo a través
de un Padre,
está entregado y dado hacia vosotros.
No ha sido solamente un cuerpo en La Tierra entregado…
ha sido el Corazón de un Dios de Amor.
Sea pues en tu conocimiento y en tu Verdad Eterna, el saber que
no solamente ha sido
un cuerpo en La Tierra, y su sangre;
sino un Dios de Amor, que ha ofrendado ese cuerpo y esa sangre
para tu salvación.
Todo el poder de un Dios, ha sido puesto para tu salvación;
todo su Corazón y su Amor ha sido puesto por ti, para ti.
¿Qué puedes conseguir que sea más grande?
¡Si Dios mismo se ha ofrendado en Amor por ti!
Puedes verlo en esta forma, en este tercer de los tiempos;
porque ni en el primero,
ni en el segundo… pudo ser visto en esta forma.

Eres sano y salvo, eres perdonado; mas recuerda que la oscuridad
no conoce esa palabra.
Pero ella no es parte tuya, es parte de este mundo;
y tú eres un guerrero y un soldado de mi Padre.
Cuando tú tomas las armas de la Luz; cuando tú tomas el escudo
del Amor de Dios;
cuando tú te unes al ejército de mi Padre, y te unes al Amor…
mi Padre ¡ya no te puede ver en justicia [1] .
BALANZA JUSTA. - con la vara que midas serás medido. Si tú no
juzgas, no serás juzgado; si
tú no condenas, no serás condenado;
si tú no maldices, no serás maldecido;
y si tú perdonas, serás perdonado.

He venido a enseñarte, LA RELIGIÓN DEL CORAZÓN DE UN DIOS DE
AMOR,
porque muchos son los poderes de mi Padre.
Tu mente material no puede discernir correctamente lo que es un
Dios de Amor;
mas lo puedes sentir. Puedes sentir mi Amor y mi sacrificio por
vosotros…
¡Por cada uno de vosotros!
Yo te grito en tu Alma y en tu Corazón: “deja ya de voltear
hacia la oscuridad;
deja ya de esperar de este mundo. Has lo que tienes que hacer;
hazlo con todo tu Amor y tu Fe… en estos instantes, humanidad
bendita”.
¿Recuerdas en aquellos tiempos y edades… mi entrega, mi
martirio?
Ese sufrimiento que puede parecer pequeño, en Espíritu y Verdad
abarca todos los tiempos
y las edades. Todo lo que has podido
hacer materialmente en este mundo:
todo aquello por lo que eres juzgado y condenado.
Todo ello: cada lágrima, cada palabra, cada ofensa.
Cada parte que sufrí en cuerpo, en Alma, en mente… todo ello
en pago justo por vosotros, en verdad y de cierto con Amor lo he
entregado.
Mas, el aliciente de tu salvación, de tu Redención; y de la
esperanza de mi
Señor de venir Yo a éste –el tercero de los tiempos, a
entregarte
LA CÁTEDRA DE MI VERDAD –que es la Cátedra del Espíritu Santo;
que es mi Verdad entregada hacia los hombres.
Del poder Divino que está en vosotros… pídeme el Espíritu Santo,
y Yo te lo daré.
Te entregaré y renovaré tus hábitos.
Tu Alma y tu Espíritu se revestirán de Luz, y de algarabía.
Todas tus cuitas –todo aquello por lo que tú mismo te acusas,
por lo que te acusa la
oscuridad y el mundo, en los tiempos y
las edades.
Yo te digo que todo ello, es TIERRA Y POLVO, Y NADA MÁS.
¡Cuántos grandes problemas pones delante de ti! Y Yo te digo:
tierra y polvo, y nada más.
En estos instantes el ángel, de lo que tú llamas “muerte” –mas
es el Ángel de Vida Eterna:
vuestra hermana Alicia de los
Campos del Señor – desciende hacia vosotros;
así como descendió hacia mí.

Cierra de tus pupilas humanidad, y ve y contempla que todo lo
que
hay en este mundo; es tierra y polvo, y nada más.
Ahora, pon en tus manos todo aquello que tú tienes; todo lo que
tú eres… lo que crees Ser .
Pon todos tus problemas; ponlo delante de ti… y ello es nada,
cuando este Ángel desciende
hacia ti, y te toma desprevenido. Y te toma de esta vida, como
lo ha hecho muchas veces
para conducirte a la Eternidad; a la salvación; o a una nueva
vida, donde tendrás
oportunidad nuevamente de empezar.
¿Cuán grande son tus cosas que tienes en el mundo?
Es tierra y polvo; todos esos obstáculos que pones, todos
absolutamente todos,
son tierra y nada más.
¿Qué habrás de llevarte de este haz de La Tierra?
Nada te llevarás; solo aquello que hayas escrito en tu LIBRO
VERDADERO
(aquello que cada día escribas con letras… hasta un cierto
punto, cuenta en tu libro) [2] .
−Cuando tú das una palabra a tu hermano de aliento, de
esperanza, de Fe; cuando tú das
gracias a tu Dios; cuando tú
amas a tu hermano y semejante, cuando tú te amas a ti mismo.
Cuando contemplas que todo problema del mundo es polvo y tierra;
y algo que tienes que resolver cuando está a tu alcance;
porque el camino que has tomado, te ha llevado a enfrentarlo;
pues
¡Eres el Guerrero y el soldado de Dios!
Eres aquel, que es la mano de mi Padre; eres aquel juez que
viene a juzgar,
y a condenar a la oscuridad.
Eres el hijo de Dios que manifiesta la grandeza de un Dios, en
el mundo.
Que tienes un instrumento que no es perfecto, es cierto. Así
como también, que puede ser
utilizado por la oscuridad… cuando
no le recuerdas que tú, eres el pastor.
Solo recuerda: No te mande al mundo a ser santo, a ser perfecto.
−La santidad es de tu Dios, la perfección es de tu Dios. Es una
perfección de Luz pura:
de bendición, bondad, Amor; de justicia.
La justicia de tu Dios es equilibrio, y armonía de todos los
dones, gracias y virtudes;
de todo el poder de tu Dios.
La “injusticia” es lo contrario a todo ello, y es lo que muchas
veces tu mente y tu cuerpo
material, quieren llevar a cabo en el
haz de La Tierra.
Piensan, que hacer justicia, es castigar. Eso lo hace la
oscuridad; no tu Dios.
Pequeños, deja aquellos libros viejos, que te enseñan que un
Padre es justiciero y vengativo.
LA GRAN SERPIENTE HA ENVENENADO TU TEMPLO. Muchas veces dices
amarme, y aún
más grande la mentira porque en verdad y de
cierto, maldices a tus hermanos y
semejantes –no sabiendo que son Uno solo conmigo.
Luego entonces, maldices a tu Dios. Pero Yo sé, que no eres tú.
Es la oscuridad que te trata de engañar, que te trata de perder.
He venido por vosotros, no para que te pierdas en este mundo con
vanidades o mentiras, o
engaños. He venido a enseñarte la gran
religión de mi Padre,
LA GRAN CONGREGACIÓN DE VOSOTROS.
He venido a entregarte la Unión, la Gracia y la Alianza con mi
Padre… pues eso sois.
Cuando tú estás unificado… tu Dios está contigo.
¡Oh! Pueblo bendito de mi Padre, escucha las palabras de tu Dios
y tu Señor; porque
son Verdad y Vida en tu interno, en tu Verdad Eterna.
Eres hijo del Altísimo, y mi Padre te espera y aguarda… más la
serpiente está ahí.
Ha envenenado lo más sagrado… que es tu templo, tu iglesia, tu
apostolado [3] .
Mas en vosotros, el poder y la fuerza para desterrar ese veneno,
de las entrañas
de tu Santa Madre Iglesia, de tu templo, de tu escuela, de tu
apostolado.
La Santa Madre Iglesia , son aquellas Almas que se
encuentran en las diferentes
religiones, en los diferentes
credos –y que solamente, buscan el camino del Amor−
Sea pues mi sangre derramada entre vosotros, y por vosotros; por
Amor y en Amor.
Que el ángel de la misericordia sea sobre vosotros; que los
siete ángeles de mi Padre
cuiden, protejan y velen por este templo –guarda y Luz de mi
Padre, Dios y Señor.
Os entrego una escuela nueva y limpia; un templo lleno de
oración y de bendición.
Bendecid las paredes en Unión; proteged todo ello en santidad y
en Amor.
Esto quiere decir: “siendo vosotros mismos, los hijos de Dios
que santifiquen el templo y la
iglesia; las aguas y los
bálsamos. Siendo vosotros mismos, los que santifiquen a vuestros
hermanos y semejantes –dándoles todo aquello que se requiera
para levantarlos.
Ungidlos vosotros mismos en Amor, en salud, en prosperidad, en
abundancia.
Cada vez que hagas ello, lo haces a mí; porque en verdad y de
cierto,
Yo os diré cuando estés delante de mí:
“pasa bendito de mi Padre; porque aquello que has hecho a mi
hermano, me lo has hecho a
mí, y lo has hecho a ti mismo.
Bendito seas por siempre,
porque llevas todo mi Amor contigo, y mi bendición.
Y Yo haré tatuaje de Luz en ti, para que la providencia sea
contigo…
cada instante de tu vida”.
Mas si dijeres: “Señor, hice grandes cosas en La Tierra, y
entregué mucho, e hice mucho”.
Yo te diré: “en verdad y de cierto Yo no te conozco; porque
cuándo te pedí,
porque cuándo necesité, no me diste ni tan siquiera el agua para
beber”.
Preguntarás: “Padre, pero ¿cuándo lo hice?”
Y te diré: “cuando se lo negaste a tus hermanos y semejantes”.
CÁLIZ DE AMARGURA. - Este bendito día de gracia, he venido hacia
vosotros a entregarte
de este cáliz. Os he entregado una gota de la amargura; y en
Espíritu y en Verdad
has padecido y has sufrido.
Os entrego del cáliz de está Verdad Eterna. Sábete que tu Dios
está contigo, en tus obras y
en tus actos de Luz, en Espíritu y
en Verdad. Y en carne y en mente material, porque todo
aquello
que tú manifiestas de tu Espíritu hacia la materia, es un gran logro
de tu Dios y tu
Señor; es manifestación de un Padre de Amor.
Sé consiente que tu desarrollo espiritual. Espera y aguarda:
sé consiente que estás caminando por un sendero que te lleva a
la Espiritualidad.
Que este templo y esta escuela abren sus puertas y ventanas a la
Luz;
y las cierran a la oscuridad.
Si en verdad y de cierto tu deseo, es seguir adelante –las
puertas y el camino están abiertos;
mas, si buscas lo material…
ve al mundo.
Ve a enriquecerte, ve a fortalecerte en él, ve a perderte en él.
Porque mi Padre no te exige que camines por sendero de Luz;
pero tu interno, sí te lo exigirá.

Y volverás a esta puerta, y tocarás por primera, segunda y
tercera vez;
y estás puertas se abrirán para ti, y encontrarás lo que siempre
hubo en ellas:
tu salud, tu Amor, tu prosperidad y abundancia –Espiritual y
material.
Cada uno de vosotros sois diferentes en apariencia; pero, sois
Uno solo en mi Padre.
No cambies tu interno… ¡Engrandécelo!
Os he dicho que la Luz se hizo para lucirla; luego entonces ¡Sé
lo que Tú Eres;
muéstralo al mundo! Sé inteligente para todo ello.
Ayuda a tus hermanos caídos, porque ellos no pueden levantarse
por sí mismos.
No seas el necio, que tú corriendo, quieres que los demás
corran;
cuando no pueden ni moverse.
Enséñalos a caminar; ayúdalos, levántalos del piso y camina con
ellos –hombro con hombro;
para que se levanten, para que
caminen, para que un día corran a tu lado, como
ovejas benditas que van hacia el regazo del Padre.
Entonces si te diré: “hijo mío, has hecho mi voluntad”. Entonces
sí te diré:
“hijo mío, has colmado la copa de tu Dios y tu Señor, de
agradable y abundante vino,
que se desparrama en una abundancia infinita”.
No vienes al mundo en verdad y de cierto, para tratar; vienes al
mundo a “ Ser ”.
Vienes al mundo a manifestarte, y a ser Uno solo con tu Dios.
Cada clavo ha costado mucho dolor… el costado traspasado por la
lanza…
Mas de vosotros es mi Amor; y en él, el arrepentimiento – no de
lo que has hecho,
sino de aquello que NO has hecho.
No de aquello que te ha lastimado, que te ha herido; sino de
aquello que
No has querido manifestar y Ser.
¿A qué temes en verdad y de cierto, si nada de este mundo es
tuyo?
¿Si nada de lo que tienes, te vas a llevar?
¿Por qué callas? si en verdad y de cierto, nada de este mundo es
Verdad.
E.T.- Muchos hicieron religiones y más religiones; relatos y más
relatos, cuando la esencia
era pura, clara y cristalina. Hoy tu
mente ha cambiado, y tu creencia es diferente.
Mas comienzas a creer en aquellos mundos de los cielos, y las
estrellas; cuando todos
ellos buscan la Verdad… igual que tú, en diferentes formas; en
diferentes
dimensiones, mundos, cielos y universos.
Energías y Seres diferentes a vosotros, pero todos ellos buscan
una perfección
¡Buscan a Dios! Otros de ellos, se encuentran sumergidos en la
oscuridad.
Que no te engañe, la mente de oscuridad. Recordad la paternidad
que te he dado.
Recuerda que eres Uno solo con el Altísimo, y en esa esencia
pura y verdadera…
encontrarás la Verdad de todo tu Ser; de tu
manifestación, de tu labor en el haz de La Tierra.
MAESTRÍA/CONGREGACIÓN. – Te he dicho que hay Maestría en cada
uno de vosotros;
manifiestas una Luz Única – tu Maestría, la
facultad de tu Ser .
Hay genios, sabios, que llevan una Maestría en conocimiento y en
Verdad –en todas las
ramas y formas. Todos ellos manifiestan al
mundo, y pueden llegar a formar grandes
cosas para la humanidad –para que la oscuridad no sea tan densa
en La Tierra.
Pero sí tú no haces el esfuerzo de ayudarlos, de protegerlos, de
levantarlos del suelo; y les
enseñas a moverse, a caminar; los
llevas hombro con hombre para después correr con
ellos… esa
Maestría se perderá… porque la oscuridad sabe, que te puede
volver vanidad .
Ayúdense y protéjanse los unos a los otros, en Espíritu y en
Verdad;
en mente y en cuerpo terrenal.
Muchos de tus hermanos sumergidos en miseria y en dolor, en
fracaso y en mentira son
–ya que la oscuridad se ensaña en ellos. Y sabe que te puede
perder; sabe que ese
hermano, no te va a ayudar… porque tú no le has ayudado.
Y puede perderlo, llenándote a ti de ignorancia, de vanidad, de
falsedad.
Te hace ver con soberbia y vanidad, y decir:
“¿Por qué habré de ayudarlo, de sostenerlo, de entregarle?”
“¿Por qué tomarlo de la mano, y levantarlo del suelo, y
enseñarle a caminar,
e ir hombro con hombro?” “¿Por qué correr a su lado, sino es
nada mío?”.

¿No te das cuenta que todos vosotros formas una
GRAN CORONA DE UNIÓN, GRACIA Y ALIANZA ?
Tiene piedras preciosas: diamantes, perlas de formas únicas y
hermosas.
Formada como una sola; forjada en un solo crisol: el de mi
Corazón y de mi Amor
–porque ella es de mi Padre; formada con el fuego de mi Corazón,
pero también
con el fuego de vosotros, humanidad bendita.
Sí todas las maestrías de vosotros se unen, triunfarán y
formarán esa Gran Corona.
Mas si dejas que aquella piedra se pierda, tu Corona ya nunca
más tendrá esa piedra
…le faltará algo a tu Corona.
−Considera sí en Espíritu y en Verdad, se puede entregar algo
imperfecto−
Esa piedra preciosa volverá una y otra vez, hasta que sus
hermanos formen Uno solo con Él.
Y tú puedes decir: “yo soy oro sólido y formo la base de la
Corona, yo sostengo todo”.
Mas la Corona tiene perlas, diamantes, que no se pueden sostener
a ellos mismos;
los debe de sostener el oro que forma la Corona.
No puede estar la piedra preciosa suspendida en el aíre;
debe ser parte de la misma Corona, y Una sola con ella.
Cuando empieza a brillar –a refulgir– da el brillo total a la
Gran Corona de mi Padre.
Entonces el oro, ya no es oro, y nada más… todo se vuelve
Corona de Dios .
¡Se vuelve el Regalo Único y precioso de mi Padre!
Entended mis palabras. Tienes un templo, una escuela; tienes en
verdad y de cierto esta
gran escala. Y aquí está la Corona para
formarse con tus obras y actos…
con tu manifestación Espiritual y material.
Ahora Yo te digo: Estoy con vosotros cada instante de vuestra
vida; os he dado la
enseñanza; os he dado mi Corazón, mi sangre
y mi carne.
Mi sufrimiento, ha sido la entrega… y el sufrimiento de tu
Señor.
No hay pago más grande por vosotros… no lo hay pequeños
benditos.
Luego entonces, No hay forma de que puedas ser corrompido,
pero sí puedes ser engañado.
Hoy os BAUTIZO EN ESPÍRITU SANTO; en fuego Eterno de mi Padre.
Cada uno de vosotros –presentes y ausentes– ha sido invitado al
regazo del Padre…
que en penitencia se encuentra, junto con el Hijo amado.
Humanidad bendita, que me habéis recibo en el corazón, que me
habéis recibo en carne;
recordad que muchas veces las palabras llevan un tamiz, en
verdad y de cierto.
Muchos llegarán y querrán escudriñar en las escrituras –en la
palabra de tu Dios–
buscando imperfección. Pero la imperfección es de las carnes; es
de todas las materias
de vosotros (cada uno de vosotros está formado en forma
diferente).
Deja todo ello, y el palabrerío, y enséñales a esos hombres y
mujeres a escuchar con el
corazón; a escuchar con su Verdad
Eterna, a escudriñar con su Verdad.
Bendito eres Pedro amado, que llevas ese Gran Estandarte a tu
diestra, para mostrarles a las
multitudes el camino a seguir...
Mas párate en la cima, y hondea ese estandarte de Luz.
Grita a tus hermanos y semejantes; a los pueblos enteros de
Dios, para que vengan a
reunirse y congregarse en la casa de su
Dios
–en este gran árbol de vida, que mi Padre te entrega para tu
protección.

Tu Fe te ha salvado mi Pedro. Mas Yo te digo, que tú eres
piedra, y sobre ti la Iglesia de mi
Padre descansa; y así igual
con todos mis Pedros. Cada uno de ellos formará un templo y
una
iglesia; y llevarán mi palabra por los caminos y senderos; porque
cada uno de ellos
es fuerza y fortaleza de este templo, y de este lugar.
Levanta tu espada –diamante consagrado de mi Padre.
Yo te entrego la Sagrada Escritura bajo custodia.
Yo te coloco esta guirnalda y este estandarte… toma del fruto.
Pequeños benditos; de cierto os digo que mi Amor es con
vosotros.
He desafiado la lógica de tu carne y de tu mente –tu aparente
razón. Porque esa razón no es
más que el obstáculo que habrás de
retirar, con el poder de la Fe,
para poder manifestarte tal como Tú Eres.
He desafiado la lógica de tu carne y de tu mente, a través de
palabras materiales
–a tu forma y a tu modo, a tu entender material– para que con
estas palabras, sepas que tu
Dios te ama; para que puedas
derrumbar la razón de este mundo material, que no es más
que
oscuridad, que no es más que una barrera, que te impide ver la
Verdad de tu Dios.
Os he dicho de mi sacrificio, de mi entrega –“causa” en este
mundo de bien y de mal–
Ley de Causa y Efecto, que te rige terrenalmente.
Os he entregado a tu forma y a tu modo, para que tu razón
desafiada,
se rinda ante tu Señor.
Mas a ti te toca con tu Fe, derrumbar aquello que aún quede… y
levantarte.
Los problemas en el mundo son grandes, pero todos ellos son
tierra y polvo, y nada más:
grandes guerras en este mundo; los
temblores, cataclismos; odios, rencores, envidias,
maldiciones,
maldad y oscuridad por doquier…
Pero, tú vas por doquier… ¡y eres la Luz del mundo!
Es bien y mal, todo ello; es solamente oscuridad, que te quiere
aterrar y engañar,
haciéndote prisionero de este mundo.
Vuelve a tu Verdad; vuelve a tu Vida Eterna; sé Uno con mi
Padre.
¡Estás perdonado y bendecido! ¡No cargues con libros, y cargas
inútiles!
No seas necio, y deja y abandona lo que siempre te ha tenido
atado a este mundo
terrenal; que no te deja trascender; ni siquiera pensar en tu
Verdad Eterna,
porque todos los problemas vienen sobre ti.
Pero tú tienes una solución: la Unidad con mi Padre.
Yo ya estoy contigo. Ahora te falta a ti, Unirte, congregarte;
estar en gracia de mi Padre.
¿Cómo se logra esa gracia?
Siendo Unidad con mi Padre, recordando tu Divinidad; recordando
tu Verdad;
siendo Tú Mismo. A pesar que tu materia te dice, que No; que
eres muerte
y oscuridad; tu Alma y Espíritu te dicen que eres Eterno.
Ya basta hermanos benditos. Que el sacrificio del Amor de los
Amores; que el sacrificio de
un Padre, sea en grandeza en ti…
para que vuelvas a la patria de mi Padre
–porque Él te está esperando y aguardando…
y no es un tiempo en La Tierra, ¡No!
No son miles de años en los cielos, en las estrellas.
¡No son millones de años en los soles!
¡Es Eternidad en mi Padre!
¿Por qué te quieres detener en
este mundo, en este universo de bien y del mal?
que te engaña, y te agobia con religiones y más religiones.
La religión es tu Dios, tu Verdad misma. Esa es la grandeza del
Espíritu Santo;
y debe ser la grandeza de tus iglesias Espiritualistas, porque
para el Espíritu se hicieron.
Mas la oscuridad ni tarda ni perezosa, lucha en verdad y de
cierto por cambiar las cosas
y llevarlas al oscurantismo; a oscuridad, a maldad.
Levántate en verdad, como el hijo de Dios que eres.
Hoy te he dado las armas; hoy te he revestido; hoy te he dado el
poder de Ser Tú Mismo.
Hoy te he dado el poder de la salvación.
Ahí está, tómalo… es tuyo, te pertenece por herencia.
Yo te lo he dado con todo mi Amor y mi Corazón.
… Hasta otra alborada, pequeños benditos
[1]
“Ver en justicia” por el Padre, significa que ve a la oscuridad
que portamos. Y esto es, porque es ella quien domina nuestras
acciones y palabras. Y el hijo de Dios –ese Ser que Él creó en
Luz– está “subyugado”. Ha olvidado su origen Divino; ha olvidado
al Padre. Y ese “olvido” de Dios, es la muerte (no como la
conocemos). Vivimos para la oscuridad; hemos muerto, o estamos
“ausentes” en la Luz
(Volver al texto.)
[2]
Se refiere a las acciones materiales, pero que bien pueden estar
basadas en la Luz. El Libro lo va escribiendo el Alma/Espíritu;
y sí efectivamente son los guías de la materia, esas acciones
tendrán más peso (la materia se ha vuelto sumisa, ha volteado al
sendero de la Luz, guiada por el Pastor)
(Volver al texto.)
[3]
Ese veneno ha penetrado en nuestro templo, en nuestra
congregación; en nuestro propósito mismo, de seguir a Jesús
(Volver al texto.)