#15 – Deja de poner reglas y medidas a Dios, y a tu Interno. Ahí, tu Verdadera acción Eterna, está. Lucha por tu Libertad Eterna.
[180909] – 152° ANIVERSARIO DEL ETM – PONES REGLAS Y MEDIDAS
A DIOS. - En los
tiempos y en las edades tu Señor, se ha
manifestado a través de hombres y mujeres que se
han entregado y
consagrado a mi Padre. Pero muchas veces tú no les has entendido.
Y no porque no quieras; es que tu carne, y tu mente, no tienen
la capacidad de entenderlo.
Y has puesto normas, medidas y reglas. Has hecho religiones;
en el nombre de mi Padre, en mi nombre que soy el Verbo, y en el
nombre
del Espíritu Santo, que es Uno solo en Unión, con vosotros
mismos.
Este Verbo Creador que te habla, te dice: “ni mi Padre, ni mi
esencia, ni mi Luz, ni mi
enseñanza verdadera, tienen vara
humana, tienen medida humana”.
Tu mente no tiene la capacidad de poner reglas, ni medidas a tu
Dios.
Te he enseñado a través de aquellos que caminaron y caminan en
el haz de La Tierra …
Pero, tú no has querido aprender [1] . Ellos vienen a mostrarte el
camino de la Verdad
y de la salvación; a enseñarte otra forma de Ser y de entender.

Tu copa está llena de vinagre, de vino, de agua, de sangre y de
lágrimas.
Esa copa debe de ser derramada, y limpiada –limpia y cristalina–
para que
el vino bueno y verdadero; el agua pura y cristalina;
y aquello que es de tu Señor, pueda llenar esa copa de Verdad.
Ello no corresponde a tu comportamiento, ni mentalidad humana;
tampoco a tus reglas y medidas humanas… porque viene de tu Dios;
de una esencia creadora, pura y verdadera, que no puede ser
entendida por tu materia;
pero si sentida por tu Alma, por tu corazón.
Sí tu caminases con mis enseñanzas; más también con esa
mentalidad,
y las reglas y medidas humanas, no tardarías en caer.
¿Quieres seguir llevando esas reglas, que tú mismo has permitido
que sean contigo?
Al tener libre albedrío y aceptarlas; estás aceptando ser
esclavo de lo que otros
fueron esclavos –de los pusieron esas grandes barreras. ¡Tú
mismo estás aceptando ello!
Cuando tú sigues esas reglas humanas… ¡sigues poniendo esas
trabas delante de ti!
Ese “imposible”, es ese razonamiento terrenal y humano. Y no te
deja trascender,
pues es una piedra que te impide, dar el gran paso, a tu
Libertad Eterna.
En estos instantes abandona esa sabiduría que dices tener, y sé
cómo un niño;
abandona ese cuerpo –deja que repose, y la mente también– Y,
permítete Ser Tú Mismo .
Es algo más allá de tu mente, de tu cuerpo; de lo que crees
conocer, saber o entender.
Esa esencia de Luz que está contigo… esa es tu Verdad
–que no puede ser entendida por tu carne. Y sí ella le pone
reglas… no dejas
que se vacíe esa copa; que quede totalmente limpia; y un día se
llene de Verdad Eterna.
ENVIADOS. - Yo te he mandado profetas; he mandado sacerdotes de
aquellos tiempos,
y de estos tiempos también. Te he mandado a mis Pedros y a mis
Pablos;
pero prefieres escuchar lo que dice tu mentalidad humana.
Y, No te das cuenta que ellos, son escuela de tu Verdad Eterna.
No escuchas a mis hijos; no escuchas mi Verdad que brota de
ellos,
porque prefieres tus reglas, tus varas humanas; y ellas no te
dejan trascender,
ni entender, ni aprender, de la Verdad Eterna de tu Señor.
Dices: “tiene que ser así. Es que ese comportamiento… es
locura”.
Yo te digo: “Locura es tu materia. Porque locura es este mundo
antagónico,
donde el bien y el mal están presentes en ti mismo, en tu
materia”.
Hoy te levantas en contra de tu hermano y semejante; y el día de
mañana
le amas y le quieres. Hoy piensas destruir, y mañana construir.
Tu carne, tu mente están hechas para ello: es bien y mal.
Entonces ¿Cuándo vas a encontrar perfección; en esa mente
imperfecta?
Nunca, en este haz de La Tierra. Es solo un instrumento.

Date cuenta que tu Verdadera Acción Eterna está en tu
Interno.
Que tu Verdadera Acción es Amor, Luz, Espíritu
–en esa copa nueva que vas a llenar y renovar cada día.
Hazle entender a tu carne y mente, que la oscuridad no es tu
patria; no es tu Verdad.
Que el bien y el mal, no es tu Verdad. Que tú eres un Ser
Eterno,
hijo de Dios; y que tu Verdad absoluta es Luz.
Cuando tú comiences a beber de este cáliz de Verdad Eterna
–Luz sin medida, sin reglas mentales, ni materiales– comenzaras
a Ser Tú Mismo .
SIGUEME. - Hoy vengo a decirte: en verdad y de cierto ¿Me amas?
En verdad y de cierto ¿Quieres seguirme?
Porque seguirme, es dejar todo aquello que no es tuyo.
Y ¿cómo saber que no es tuyo? No puede saberlo tu carne y mente;
porque son pequeñas para entenderme; pero tu Alma sí.
Y a tu Alma le digo: “Levántate y sígueme; ven y sigue mis
pasos.
POR QUÉ HAS VENIDO. - Muchas veces Yo te he dicho: “la oscuridad
te engaña:
te pone un teatro, toda una creación. Es el maestro del engaño,
de la mentira;
no le cuesta fabricarte muchas cosas, fuera y cerca de ti; aún
dentro de ti.
Para que no voltees hacia dentro de ti, y no vuelvas tus ojos
hacia Dios”.
¿Cuántas veces has llegado delante de tu Dios? a decirle:
“Padre mío, olvide mi misión y mi trabajo en el haz de La
Tierra;
no entregue tu mensaje; no manifesté; no me realice a mí mismo,
porque la oscuridad me engaño”. −Hoy te digo otra vez:
¿Cuántas veces habrás de llegar ante mi Padre, con lo mismo de
siempre?
Tú me has pedido en el haz de La Tierra –en los tiempos y en las
edades–
que viniese hacia ti. Que a través de una manifestación
terrenal, te entregase
en cuerpo, mente, Alma y Espíritu… tu Verdad… para que la
recordaras.

Y Hoy, lo tienes. Me lo has pedido, y he venido hacia ti.
Y te entrego tu Verdad y te digo: “Eres Luz y solamente Luz; has
venido al haz de La Tierra
a entregar el MENSAJE DE MI PADRE; para enseñarle a la humanidad
y decirle
que tu Dios es solamente Amor, Luz, perfección.
Has venido a decirle a tus hermanos y semejantes que no son
hijos de la oscuridad,
ni pertenecen a ella; que no son hijos del bien y del mal, que
este mundo
es solamente el conocimiento del éste; y que ese cuerpo
es solamente un instrumento del bien y del mal”.
Que la humanidad quiso en su libre albedrío, tomar de este
conocimiento;
y que no era la Voluntad de mi Padre que lo hicieras.
Has venido a despertar a tus hermanos y decirles que son hijos
de Dios:
hechuras de mi Padre, estrellas de los cielos. Que esta no es su
patria; que
su Padre y su nación es la Eternidad, es la perfección.
Has venido a decirles que son grandeza de mi Padre.
Porque aquí en el haz de la tierra tus hermanos y semejantes se
pierden;
ellos solamente buscan el bien, pero el mal está sobre de ellos.
Y no puedes despertarlos porque el mal es más grande que ellos;
porque ellos esperan el
bien de fuera de ellos, cuando está
dentro de ellos”.
Tú y todos tus hermanos, son mensajeros de Dios;
son manifestación de mi Padre; son joyas Únicas que están llenas
de lodo, de tierra,
de fango, de piedras. Con aquellos grandes pesos de la miseria,
pobreza, enfermedad,
vicio, soberbia y vanidad –no solamente física, sino mental
también.
Ello, no les permite ver la grandeza que está dentro, porque
la oscuridad inventa y miente… para que no lo veas.
QUITA LAS BARRERAS. - He venido hacia vosotros, para que ya
dejes de poner barreras
a tu carne, a tu mente material; a tu Alma –carne que me
escuchas.
Mente, aunque seas la más sabia del mundo, polvo y tierra serás
algún día.
He venido a decirte carne y mente bendita: honra a ese hijo de
Dios,
que está dentro de ti; no le pongas más obstáculos, ni barreras.
Y tu Alma bendita –hijo mío, amado hermano, amigo querido, en
los tiempos y en las
edades– ya no permitas que te pongan
barreras y obstáculos; libros y más libros
y te digan que así es tu Dios; que así es el comportamiento; que
estas son las reglas,
las medidas; que esto es lo que debes de hacer.
¿Cómo permites que carne y mente lleven las riendas de tu
Verdad?
cuando tú eres la Verdad.
A través de los tiempos y edades, la mente se nutre de más
conocimiento,
y cree ser Divina, cree ser grandeza. −Ya te lo he dicho,
ahí está su grandeza en La Tierra… polvo y nada más.
Pero cuando esta mente se llena de Luz y de Amor; cuando tu Alma
se levanta como el
Guerrero y soldado que es –en ese valor, en
esa fuerza de tu Dios−
cuando tu Dios clama en tu corazón y grita: ¡Libertad! …
es cuando rompes las barreras de carne y mente, y manifiestas
Luz.

Entonces te das cuenta que tu mente es un instrumento de
manifestación, sabiduría,
Verdad. Y tu carne un instrumento de
manifestación de la grandeza de tu Alma,
a través de ese pensamiento, de Luz y Vida.
Ve que grandeza en verdad y de cierto, puedes despertar.
Pero sí tú, Alma, te sometes a tu mente, nunca darás el paso
hacia tu Dios, jamás.
Mas sí tú, mente y cuerpo, te sometes a la Verdad Eterna –Alma,
Espíritu–
serás grandeza aún en el haz de La Tierra. Serás como incienso
precioso que se eleva
alabando a Dios; creando maravillas en La
Tierra; dando grandeza,
riqueza, prosperidad, bondad, Amor, dulzura.
Has recibido a mis hijos en el haz de La Tierra, cuando te han
enseñado la cátedra de tu Dios;
y te han demostrado el Amor de
un Dios a través de sus pensamientos y actos.
No necesitaron libros, no necesitaron más grandeza que
entregarse a su Dios y a su Señor.
Recuerda que Yo estoy contigo, y todas tus cuitas y tus penas
son conmigo también;
que Yo sufro por ti, y también sufro la esclavitud de tu carne y
de tu mente,
que no me permiten manifestarme.
Refleja una Disciplina; sí en verdad, porque el comportamiento
humano puede ser
áspero y difícil en el haz de La Tierra, si no se corrige.
LIBERTAD. - Aprende a escucharme a través de mis hijos, que
hablan a tu pueblo; que te
hablan a ti, para que despiertes y
seas Verdad Eterna de mi Padre.
Este bendito día de gracia, he venido a entregarte Libertad;
he venido a liberarte de la esclavitud. No seas el necio que
vuelve y se pone
los grilletes y candados de nuevo… porque no sabe caminar en
Libertad.
El necio que vuelve nuevamente a las drogas, al vicio, a sus
antiguas costumbres;
porque no puede, no entiende, como ser Libre.
¡Tú Eres Libertad! porque el albedrío, es Libertad; porque mi
Padre es Libertad.
Libérate de tu misma carne y mente; y acepta lo que está en tu
corazón;
manifiéstalo sin barreras, sin medidas –mas que aquellas,
que son de tu Dios: prudencia y sabiduría.
Cada uno de vosotros en verdad –enajenado por la oscuridad y
enloquecido por ella– ve a su
hermano y semejante como un
enemigo… y lo ve como un amigo;
y lo ve como un compañero, y lo ve repudiado y rechazado; y lo
ve oscuro y turbio.
Tu mente y cuerpo no son tu guía. Tu Alma llena de Luz, es tu
guía… porque es Espíritu.
La oscuridad también es espíritu; pero ella no es tu guía, no es
tu Verdad.
Aún, la más pequeña partícula de oscuridad en ti, debes de
reconocer
–con honestidad, con verdad tuya– que no te pertenece, y
rechazarla.

SER TÚ MISMO . - Volver a aprender; volver a llenar tu
copa, equivale a volver a Ser lo que Tú
Eras, Eres y Serás
. Y dejar de Ser lo que tú nunca has sido; lo que han querido
que seas,
lo que tú crees que Eres –no tu Verdad Eterna, sino tu carne.
Ve y contempla: como carne y mente no pueden entender muchas
veces, lo que es tu Dios.
Tu Dios es Luz absoluta. Tú, hijo de
mi Padre, estrella de los cielos, eres Luz absoluta
también; y
todo aquello que no es Luz, que no es bueno… −no es tuyo ¡No lo
debes aceptar!
Tal vez, Hoy por Hoy, estás lleno de barreras; de oscuridad,
dentro y fuera de ti.
Es necesario que te conozcas, y que sepas que eres Luz,
para que puedas apartar lo que Tú No Eres .
Es necesario que conozcas y practiques tu Verdad Eterna; porque
de nada
te sirve venir hacia mí, y beber de estas aguas, sí tú no las
compartes
contigo mismo, y con tus hermanos y semejantes.
Aquí, en este lugar de reposo –templo y escuela es– maestro y
alumno eres.
En verdad, la lección diaria te llegará, y la vivirás; y con mis
palabras habrás de despertar y
darte cuenta que todo lo que Yo
te he dicho −es una Verdad absoluta dentro de ti.
El Séptimo Sello te enseña con esta palabra. Cuando te sientas
harto [2] ,
recuerda que ese
hartazgo es oscuridad; no es de tu Señor.
Es tu deber apartar de ti, todo lo que es oscuridad, turbio, o
incomprensible. Todo lo que no
puedas entender con tu corazón,
es oscuridad.
Cada uno de vosotros lleva sus retos a vencer; porque cada uno
es diferente.
Empezar a caminar, a Ser Vosotros Mismos , a Ser Luz, no
lo vas a lograr en este haz de La
Tierra; PERO TÚ INTENCIÓN Y TÚ
ACCIÓN, van a formarte y a pulirte.
No te van a entender los hombres y mujeres del haz de La Tierra,
pero tú sabrás que tu Dios está contigo; y que has hecho lo
tuyo.
No importa lo que hagan los demás… importa lo que haces tú. Y
dirás:
“ese pensamiento; esa forma de Ser, es egoísta”.
Yo te diré: “Te consta que todo lo que hay a tu alrededor ¿es
verdadero?
Solamente te consta lo que hay en ti; tu Verdad, tu sinceridad,
tu Luz”.
Y te digo: “Manifiéstate; Sé Tú Mismo –lo más hermoso
que está dentro de ti–
a pesar de todo lo que haya afuera; a pesar de todo el engaño,
de las mentiras.
Pues lo que sí sabes, es lo tuyo; hazlo y no mires a los demás;
tu entrega a los demás.
El despertar de ellos es cuestión de tu Padre; el despertar
tuyo, es cuestión tuya.
Yo no te mande a componer este mundo; a cambiar el bien y el
mal.
Tú has venido, y en esta presencia que tú tienes aquí, Yo te
digo:
¿Por qué no Ser Tú Mismo ? ¿Por qué no ser tu Verdad
Eterna?
Ya que eso, es lo que está en tu corazón, y lo que anhelas tú.
Lo más hermoso que tú quieres en tu corazón…
eso es lo que escribió tu Dios dentro de ti… porque tú se lo
pediste.
Pero, mientras existan esas reglas y esas varas humanas, no
podrás hacerlo;
ellas te lo impiden. −Esos aparentes razonamientos o razones,
son las que te impiden
trascender y manifestarte. ¡Hazlas a un
lado, Ignóralas! y ¡Sé Tú Mismo!
ETM, ESPIRITUALISTAS. - El Espiritualismo Trinitario Mariano, es
símbolo de Unión, Gracia y
Alianza [3] entre la humanidad; y ha
despertado hace ya muchos años para vosotros.
Sois aquellos, estos y los mismos [4] ; porque sois Almas que habéis
pasado por todo ello;
habéis vencido, y estáis aquí presentes.
Por eso has encontrado el camino y la ruta,
y ¡Hoy, te encuentras delante de tu Señor!
Pero no todos los templos e iglesias han hecho lo mismo. Muchos
de ellos en vanidades,
en mentiras, en engaños, en traiciones; muchos de ellos
volteándose en contra de su Señor,
han levantado templos y
escuelas ingratas para Dios.
Siempre recuerda, que el gran templo de mi Padre está en
vosotros, en vuestro corazón.
Le habéis cuidado con esmero, con trabajo;
y por ello has llegado aquí, en medio de este desierto.
Consagrado eres por tu Dios, en medio de estas palmas preciosas
[5] de mi Padre,
donde te
encuentras; donde Yo te he dado la bienvenida como mi
hermano, como mi
amigo, como el hijo de mi Padre, Dios y Señor.
Yo te digo que HABÉIS VENCIDO, EN VERDAD; mas vienes a pulirte
aún más. A aprender
de la fuente de tu Dios; de estas aguas cristalinas que sacian
la sed, y el hambre de tu Alma.
Pero, la dura roca de tu carne y de tu mente, muchas veces no te
dejan comprender, ni ver.
Es necesario que doblegues ese cuerpo y mente, con la grandeza
que está dentro de ti;
es necesario que resplandezcas. Es necesario que esa antorcha
que es tu
cuerpo, ilumine con Luz verdadera –de su Alma, de su Espíritu–
estas cavernas de la humanidad.
Ves el sol en los cielos, pero Espiritualmente tinieblas a tu
alrededor.
¡Tú eres la antorcha que ilumina a tus hermanos y semejantes! ¡Y
la Luz está en tu corazón!
La grandeza que se entrega está en el
corazón, ella ilumina tu mente
y manifiesta en actos y acciones de tu carne.
¡Sé Verdad pura! Has venido a nutrirte, y Yo he venido con Amor
hacia ti; siempre he estado
contigo, y estaré contigo hasta el
último, de los tiempos y de las edades.

RECORDATORIO. - Para vosotros, solamente es el tránsito en esta
vida.
No llegues con tus manos vacías otra vez; y nuevamente con la
súplica a mi Padre
diciéndole: “permíteme Señor, volver y
cumplir… ahora sí”.
Has pedido que viniera para decirte, aún en el haz de La Tierra,
tu misión y tu trabajo.
Tu Dios te ha escuchado; ahora tú escucha a tu Dios; ahora tú
entiende a tu Dios.
Ahora despierta Alma bendita; levántate de estas tinieblas de
carne y de mente,
y manifiéstate. −Porque me has escuchado en los tiempos y en las
edades;
has escuchado el clamor de un Padre por su hijo,
que perdido en este mundo del bien y del mal se encuentra.
Y os digo que el mensaje que debes entregar a tus hermanos y
semejantes:
“no sois del mal; no sois del bien y del mal; sois Eternos hijos
de Dios”.

CIMA DE LA MONTAÑA. - En verdad, el ascenso a la Gran Montaña va
marcando cada
instante de tu vida: un escalón, un abrevadero; un
lugar para descansar,
para comer y otro instante para proseguir. Llegará un momento en
que topes
–en que ya no hay paso, ni camino cuesta arriba. Y dices: “Ya he
subido tanto,
y no puedo caminar más; pero sé que hay más”. Te digo que en
verdad, hay más.
Cuando abandones tus reglas humanas, materiales y mentales;
cuando te quites
tus andrajos, y todo lo que tú cargas −seas consciente o
inconsciente de ello.
Cuando tú lo hagas, en ese momento habrás dado el paso hacia la
cúspide de la Montaña, donde está tu Dios y tu Señor.
Tú decides sí permanecer dando vueltas a la Montaña;
o entrar a este Séptimo Sello –que de forma individual o
colectiva, puedes hacerlo.
Este es el gran paso de la Montaña; no hay más camino, no hay
más vereda hacia arriba
… no la hay. Abandona todo lo que has creído; todo lo que has
vivido.
Ya llegaste aquí; ello te trajo hasta aquí. Mas para pasar al
último paso, debes de renunciar
a todo; porque tu Dios no es ni conocimiento, ni regla, ni vara
humana. Tu Dios es Espíritu.
SEPTIMO SELLO. - ¿Por qué no puedes Trascender? ¿Por qué no
puedes pasar a este
Séptimo Sello? Porque muchos no quieren
hacerlo, ni lo harán.
Ellos han levantado templos y escuelas, y han hecho ciudades
enteras –con mucho esfuerzo,
lágrimas, sudor, con sangre. Y no
pueden, ni quieren renunciar a lo que ellos creen
−sienten− es
grandeza de Dios; cuando es tierra y polvo, y nada más.
No quieren abandonar sus viejos instrumentos; los viejos libros
que los han traído
hasta aquí. Ellos te han dejado aquí; mas aquí comienza tu
Verdad Eterna.
Ven aquí… a este gran abrevadero Eterno; donde el tiempo y las
edades no existen;
donde “sois aquellos, estos y los mismos” [6] por siempre −hijos
Eternos de mi Padre;
Uno solo en Dios; manifestaciones de Dios; bellezas de mi Padre.
Este Séptimo Sello te marca el fin de aquello que fue; y el
principio de aquello que es
Eterno [7] . Este Séptimo Sello de mi
Padre, puede ser vivido con tu Eternidad;
y en este abrevadero lleno de agua Viva, puedes entregar a tus
hermanos y semejantes.
Serás un loco para ellos, porque para la
oscuridad, la Luz es locura.
Serás fuera de ellos; porque no te pueden entender; porque te
miden con vara humana:
con sus libros, sus cuentas, sus reglas, sus escuadras, sus
compases.
ESPERANZA, TRASCENDER. - He venido a darte, y a hartarte de
Esperanza.
Manifiesta cada don que Yo te he dado; y cada poder que tú le
has pedido
a mi Padre, manifiéstalo a pesar de todo.
Sé alegre, sé feliz, sé contento. Hoy y siempre festeja en ti,
en tu corazón.
Abre las puertas de tu Verdad, y manifiesta la grandeza de un
hijo de Dios
en el haz de La Tierra.
Estás en los tiempos, de los tiempos; y en las edades de las
edades.
Por eso os he dicho: el tiempo está sobre vosotros [8] ; pero no
como tu carne lo cree.
Yo os entrego el poder para Trascender. El poder para ser Libres
depende de vosotros:
de vuestro trabajo y labor; de tu Alma, de tu Espíritu.
Habla de tu Verdad; de la Verdad de tu Dios, y sé Libre.
Nadie te lo impide, y Yo te digo que puedes.
En vosotros la Esperanza de mi Padre, de recuperar a aquellos de
sus hijos amados
que perdidos se encuentran en el haz de La Tierra.
No os dejéis vencer… porque vuestro es el triunfo; pero también
vuestra la Decisión.
Lucha con toda la Decisión por aquello que está en tu corazón.
Se próspero, se abundante, se fecundo; vence a las tinieblas de
la miseria
y de la muerte, que son azote para la humanidad.
Lleva en verdad el Amor hacia tus hermanos… y la Verdad.
Porque no están enfermos tanto de aquello, que el mundo les hace
creer;
lo están de ignorancia; están sedientes de Verdad, de sabiduría,
de conocimiento.
La Verdad los hará Libres, como a vosotros os hace Libres,
en los tiempos y en las edades.
Es tu deber recordar que eres un soldado, un Guerrero, un
valiente; y que el triunfo,
el éxito y la victoria son contigo; recordar que ya has ganado,
que ya has vencido,
mas en el haz de La Tierra tienes que caminar tu tiempo, tu
camino.
Sé feliz, sé alegre, esfuérzate por ello; porque todo ello
son dones de mi Padre, son grandeza de tu corazón.
Reúnete y congrégate para ser prósperos; para ser salud, para
ser Amor, para ser Unión;
para engrandecer lo que Yo, Hoy te he dado.
Entrega a tus hermanos −aunque tu creas que no le reciben,
ellos sabrán el fruto que les has dado.
Y los que están en oscuridad, ellos recibirán lo que es Voluntad
de tu Señor.
[1]
Son los “Santos” o “Santas”, los Patriarcas; algunos
científicos iluminados, o a los que llamamos
“Maestros Ascendidos” en la actualidad
(Volver al texto.)
[2]
Aquí refiriéndose a cuando se escucha, o se lee su
palabra; pero también puede referirse a otros
hartazgos
(Volver al texto.)
[3]
Ver en el Glosario: “Unión, Gracia y Alianza”
(Volver al texto.)
[4]
Cuando Jesús nos dice que somos “estos, aquellos y
los mismos”, en general se refiere a que hemos
vivido muchas vidas, buscando regresar a nuestra
Patria Celestial. Y que en esencia, seguimos siendo
el mismo Espíritu que Dios creo –algo más avanzados
(Volver al texto.)
[5]
Espiritualmente, las palmas del Señor, son un
resguardo para nosotros, donde se nos cuida y ama
(Volver al texto.)
[6]
“Estos, aquellos y los mismos”, es una frase que nos
menciona constantemente el Maestro. Significa que
somos el mismo Espíritu, que ha encarnado varias
veces
(Volver al texto.)
[7]
Puede decirse que el Séptimo Sello, es el lindero
entre lo material y lo Espiritual; lo finito y lo
Eterno.
(Volver al texto.)
[8]
Espiritualmente, somos Eternos; mas nos advierte el
Maestro Jesús que, materialmente tenemos poco tiempo
(Volver al texto.)