Glosario N - S
OCÉANO/MAR DE LUZ, DEL SEÑOR. Sumergirte en él
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Introducción [6° y 7° Día de la Creación]. – (171126) Muchas
veces dices: “He llegado el Séptimo Día de
mi Padre; porque su Creación
está completa”. Y no es así mis pequeños. La creación aún no ha
terminado… pues no es perfecta. Estás en el Sexto Día de mi Padre,
formándote [1]
. Y solamente la
Creación perfecta, llegará al Séptimo Día de tu Señor;
solo aquellos que triunfen y venzan, sobre las
tinieblas del mundo
–sobre esto que tú conoces, terrenal. Dime ¿Cuántas veces he venido a
decirte,
que tu Dios y Señor, es Luz, es bondad? Que te ama, que te
espera con los brazos abiertos; que
quiere que seas su Creación Eterna y
perfecta del Séptimo Día. Por ello, reflexiona lo que te enseño,
en esta
lección.
Parábola de los hijos de Dios, que se sumergen en sus Aguas; y
los que no . - (171126) He aquí, que un
grupo de pequeños se
acercó al Agua –al Mar– y veían su reflejo en esa Agua, cada uno de ellos.
Decían: “Ahí estoy yo; ese soy yo” –decía uno, y decía el otro. Y
maravillados se asomaban a ver el
Agua del Mar, que estaba tranquila.
Entonces uno de ellos dice: “Yo voy a Ser parte en esa Agua”, y se
arrojó a ella. Comenzó a nadar, y sintió la frescura del Agua. Y supo lo
que era el Agua: la conoció y la
vivió. Y otro de ellos, lleno de
valentía por aquel que se había arrojado, se arrojó también; y después
otro y otro, y otro más.
Varios de ellos se quedaron en la orilla, viendo como aquellos se
bañaban; como aquellos disfrutaban
de esa frescura –a ellos el calor del
sol les agobiaba. Pues he aquí, que uno de ellos tomó una pluma y
una
hoja, y empezó a escribir lo que veía: como nadaban, como disfrutaban, como
reían. Los de
afuera veían su reflejo, y decían: “Así soy yo; estoy
ahí”. Mas no sentían lo fresco; no sentían el disfrutar
de esas Aguas
frescas. Entonces, otro más tomó una hoja y pluma, y comenzó a escribir
también; y
otro más hizo lo mismo. Y uno a otro comenzaban a pelear,
diciendo que su verdad era la única, la
verdadera; que su pluma era la
que escribía correctamente; que lo que apreciaba cada uno de ellos,
era
lo único y lo verdadero.
Y se asomaban una y otra vez a esas Aguas; y veían como aquellos
estaban llenos de regocijo;
bañándose y disfrutando de esa Agua
–saliendo y entrando, una y otra vez. Pero los que observaban,
solo se
mojaban un poco; mas no entraban a las Aguas, porque el miedo, el temor les
aprisionaba.
Además, tenían ya varios libros escritos, donde ellos
“sabían” lo que había dentro de esa Agua; lo
fresco que se sentía –
porque aquellos platicaban de ello.
“ El que no lo hace; ni lo sabe, ni lo entiende ”. -
(171126) Muchos de vosotros así estáis pequeños…
solamente ves –pero en
realidad… no sabes. Crees que lo haces –pero no lo entiendes. Recuerda bien
pequeño bendito, pequeña bendita: que el que no lo hace; ni lo sabe,
ni lo entiende . Así vosotros
también. —Deja tus libros; deja de
hablar de todo ello. Solo ven hacia mi como un pequeño, como un
chiquillo. Ven hacia estas Aguas ¡que son tu Padre, que son tu Madre
amorosa!… ¡Y báñate en ellas!
¡Disfruta de ellas! y deja de escribir en
tus libros. Deja de pensar, y leer en ellos. Porque eso no es
Dios, eso
es tierra. −Ve a tus antepasados que quedaron atrás; tierra y polvo, y nada
más.
¿Quieres en verdad estar con tu Dios? Pues sé con tu Dios; siente el
Amor; siente la Vida misma en ti.
Disfruta de la bondad, del Amor, de la
clemencia. Yo te invito a cada instante, a cada momento, a
arrojarte a
estas Aguas de Vida y de Luz. Pero mientras estés ahí pensando, viendo tu
reflejo; y creas
que estás dentro de las Aguas –en verdad y de cierto,
nada lograras. “ El que no lo hace; ni lo sabe, ni lo
entiende ”
¡Y debes de saber, y debes de entender… por ti mismo! Nadie puede arrojarse
a las Aguas,
sino es por sí mismo –a estos Océanos de Luz y de Vida, que
son de tu Señor.
Eres “individual” para elegir. Decide sumergirte en el Agua .
– (171126) Cada uno de vosotros es un Ser ,
por separado [2]
. Todos pueden estar en esa Agua… pero tú no. Mas es menester que tú estés
en estas
Aguas; y que tú seas el que les digas a los demás: “Ven
hermano, ven a disfrutar de estas Aguas; deja
de pensar; deja de leer y
de escribir; deja de imaginarte –porque una cosa es tu pluma, es tu libro,
es
tu tierra… y otra cosa es el Mar de Luz y de Vida. Estando allá
afuera; en verdad y de cierto, nada
lograras”.
En el segundo de los tiempos [3]
, vine a decirte que tu Padre, es un Padre de Amor. Que ames a tu
prójimo, como a ti mismo, porque es creación de Dios; es tu hermano y
semejante; y sois lo mismo
ante mi Padre –aunque no lo creas. Pues sois
la misma esencia –sales de la misma estrella, eres el
mismo resplandor;
eres Uno solo con el Altísimo, pero no lo puedes ver, porque estás envuelto
en
ignorancia. Crees que eres uno, y eres otro; y crees que eres aparte
uno del otro. También crees que
toda maldición ha venido de tu Señor, y
que no puedes quitártela de encima; porque has dicho, o
hecho, esto y lo
otro. Y crees que en otras vidas pasadas no sufriste ello y lo otro; y crees
que no te
hicieron esto y aquello; y que tú no hiciste esto, y lo
otro...
En verdad y de cierto… despierta humano bendito, humanidad,
criaturas de mi Padre. Estás en el
conocimiento –en este Séptimo Sello
[4]
– donde Yo te revelo la verdad de muchas cosas. Pero para que
entiendas,
en verdad y de cierto… hay que estar en el Agua. Como te he dicho: “
el que no lo hace; ni lo
sabe, ni lo entiende ”. Yo te
invito: ven a hacerlo en verdad; ven a conocer a tu Dios. Disfruta de los
manjares que están ya dentro de ti. Y ahora sí, esfuérzate por hacer tu
trabajo… ya que te estás
formando como ese diamante Eterno ante mi
Padre; como esa flor única; como esa estrella; como el
Regalo Perfecto
para mi Padre − ¡Te estás preparando para tu Eternidad! − Mas en esa
preparación,
puedes entregar a tus demás hermanos. Mas si estás afuera
del Agua, solamente viendo tu reflejo,
entregaras mentiras y engaños –ya
que ese papel y esa pluma, solamente han escrito engaños, y
mentiras del
mundo material.
¡Arrójate hacia esas Aguas! ¡Cree en mi Padre, cree en tu Verdad
Eterna! Sé Uno solo con tu Verdad
Eterna, y deja de estar preguntando.
Como te he dicho en otras ocasiones: ya no me preguntes… has
mi
Voluntad. Estando en esas Aguas lo podrás hacer; pero estando afuera,
solamente entregaras
engaño, e ignorancia.
La Verdad de Dios, está en las Aguas de Luz y de Vida . -
(171126) Muchos de vosotros platicas y
cuentas; oyes y escribes; y
buscas La Verdad de tu Dios en La Tierra… ¡cuando no está en ella! ¡Está en
las Aguas de Luz, y de Vida! —Os hablo así para que me entienda tu mente
material; para que sepa tu
mente que ella no es el instrumento
apropiado, para estar con tu Dios —Mas cuando estás con tu
Dios y tu
Señor, puedes manifestar grandezas hacia el mundo terrenal; pero no al revés
mis pequeños
benditos. −Es cuando aquel chiquillo que está en el Agua te
dice: “Ven que está fresca esta Agua; es
dulce, no es salada, ni amarga.
Es un Agua dulce, de Vida y de Amor. Ven, báñate conmigo”. Mas tú
continúas viendo tu reflejo, y dices: “Yo ya estoy con él”. Cuanta
mentira, en verdad y de cierto.
Mientras tú no apacentes en verdad, en
tu corazón; calmes esa mente y ese cuerpo; y seas parte en
esa Agua de
Luz y de Vida –nunca sabrás en verdad, ni conocerás a tu Dios y Señor.
(180826) Y eso es lo que haces; dices: “Veo esto y aquello; pero lo
veo imperfecto. No siento esa
frescura del Agua”. ¡La vas a sentir,
hasta que estés en esas Aguas! Y ¿Cómo estar en ellas, pequeños
benditos? Haciendo a un lado tu carne y tu mente –así sea la mente más
hermosa, y maravillosa para
el mundo; será imperfecta para tu Dios; ya
que será imperfecta para entender y comprender, lo que es
el Alma, el
Espíritu; lo que es tu Dios y tu Señor, y lo que Eres Tú, también.
Ser “parte” del Agua –dejando atrás el conocimiento material
. - Podrás hablar, podrás escribir, podrás
platicar, podrás decir a
todos y decirte a ti mismo: “Sé y conozco a Dios”, porque lo has visto en el
reflejo del Agua. Pero Yo no quiero eso de ti. Yo quiero que estés
conmigo; Yo quiero que seas parte
de esa Agua, de ese fuego Divino, de
ese sol maravilloso. No es lo mismo ver en las Aguas tu reflejo…
que
estar en ellas.
Pequeños de mi Padre, Yo te enseño a estar en esas Aguas; a bañarte
en ellas… Hacerlo es en verdad,
¡Aceptarlo! Es Inocencia, es Humildad de
tu parte. Porque si no tuvieses Humildad, esos libros no te
dejarían
entrar. (171126) −Para que tu mente me entienda, os hablo así –para que
abras tus ojos
espirituales; para que ya no te estanques en tantos
libros, y conocimientos, y aprendas a arrojarte a
estas Aguas de Luz, y
de Vida –y ser Uno solo con ellas.
(171126) En verdad y de cierto, muchos mensajeros [5]
han llegado a escribir grandes libros de La Verdad
de mi Padre. Mas toma
un chiquillo de las calles, que no sabe leer ni escribir, y dale un libro de
conocimiento Divino. Veras que lo usa para hacer fuego; que lo usa para
ponerlo como almohada,
porque no sabe, ni cree, ni entiende. Mas cuando
tú vienes al Dios Vivo, Él te abre las puertas de su
corazón; y te da a
beber de las Aguas del conocimiento de La Verdad.
(180331) Humanidad bendita, que me habéis recibo en el corazón; que
me habéis recibo en carne,
recordad que muchas veces –sobre todo
vosotras, plumas benditas de mi Padre– las palabras llevan
ese tamiz.
Muchos llegarán, y querrán escudriñar en las escrituras –en la palabra de tu
Dios– buscando
imperfección. Mas la imperfección es de las carnes; es de
todas las materias de vosotros –cada uno de
vosotros, está formado en
forma diferente. Deja todo eso, y el palabrerío; y enséñale a esos hombres y
mujeres a escuchar con el corazón; a escuchar con su Verdad Eterna, a
escudriñar con su Verdad.
Enséñales no solamente a mirar hacia el Océano
de la Verdad y de la Vida Eterna, sino a sumergirse
en él. De nada vale
que tu escribas libros, y más libros. Sino te has arrojado a las Aguas de mi
Padre,
solamente verás el reflejo tuyo, y pensarás que estás ahí –cuándo
ni siquiera has tocado una gota de
ese Mar, de ese Océano de Vida
Eterna.
Lo que se escribe, es algo que debes de leer –cuando estás en el
conocimiento de tu Señor. Lo que se
escribe dentro de estas Aguas
luminosas, lo entienden aquellos que han vivido de ellas. Así pues
hermanos benditos, haced la Voluntad de mi Padre: trabajar y laborar.
Ahora tal vez me puedas
entender: no es que corras, y vayas, y lleves…
¡Es que seas Luz! Es que te formes como la grandeza
que tú eres. Y sí en
esa grandeza está entregar, y servir ¡Adelante! porque ya has empezado a
compartir de esas Aguas.
Trabajar y laborar, para el Señor . - (171126) No viniste a
ser perfecto… pero en tu manifestación, eres
perfecto; en tu entrega,
eres perfecto [6]
. Muchos de vosotros dicen; y oyes cátedras, donde te dicen:
“Haz tu
labor; estoy esperando para que trabajes”. Y dices: ¿Qué puedo hacer? Y Yo
te pregunto:
¿Sabes acaso, de lo que estoy hablando? ¿Sabes que es
trabajar, para tu Dios y tu Señor? ¿Lo sabes en
verdad? O solamente eres
el chiquillo, que se asoma para ver las Aguas… y ver su reflejo
¿Sabes en verdad, de que está hablando tu Señor, cuando te dice:
trabaja y labora? ¿Cuándo te dice:
has mi Voluntad? −Muchos de vosotros,
viendo el reflejo en el Agua dicen: “Si. Se dé que estás
hablando,
Señor. Es ir a entregar caridad; es ir a hacer caridad, y más caridad; es
ser bueno con los
demás; es manifestar bondad con los demás”. Y te digo:
“Solamente es el reflejo, en verdad y de
cierto, de tu rostro en el
Agua; porque no te has arrojado a ellas mi pequeño bendito, mi pequeña
estrella, mi pequeño faro [7]
”. Aun solo te conformas con ver tu reflejo; pero no te has arrojado a las
Aguas de tu Señor. Por eso no sabes ni lo que es trabajar, ni laborar en
tu Señor. Y con gran tristeza tu
Dios ve todo aquello, y dice: “Cuánta
ignorancia hay en mis hijos” … cuando tú eres hijo del Altísimo,
orgullo
del Señor.
En mis cátedras te digo constantemente: trabaja y labora; pero no me
entiendes, ni me comprendes.
También os he dicho, que sois el Regalo
Perfecto; y Yo te pregunto: ¿Quién de vosotros lo es?
Asómate hacia esas
Aguas, y los que están en esa Agua de regocijo ¡son los diamantes, las
estrellas y
las flores perfectas! ¡Son el regalo perfecto, de mi Padre!
Solo ellos… porque ellos están en mi Amor;
porque ellos están en mi
Padre. − ¿Quieres seguir solamente contemplando? Simplemente oirás las
palabras de tu Señor, que te dice una y otra vez: “trabaja, labora, y
has mi Voluntad”. Mas aquellos
que están trabajando, laborando y
haciendo mi Voluntad –laboran y trabajan; hacen la Voluntad de tu
Señor…
porque están en Él. Porque tienen el poder para hacerlo; y te dicen a ti:
“Ven disfruta de estás
Aguas dulces; disfruta de estos manantiales;
disfruta de este Amor de los Amores”.
Conócete a ti mismo [8]
, ese es el trabajo y la labor; eso es de lo que tanto te hablo, una y
otra vez. Pero
si tú lo quieres entender desde afuera –con tu libro y tu
pluma– nunca lo sabrás. Porque “ si no lo
haces; ni lo sabes, ni lo
entiendes . Considera que en este sistema de cosas del bien y del
mal, todo es
engaño, ignorancia, oscuridad; es donde la maldad te
oprime; donde el calor te agobia; donde la
intemperie te cierra. Donde
la oscuridad del mundo te corrompe, y no te deja tomar de estas Aguas;
ni beber de ellas, ni estar en ellas; ni Ser Tú Mismo [9]
; ni laborar, en verdad y de cierto para tu Señor.
Muchos hombres y mujeres dicen: “Voy a entregar caridad a mis
hermanos y semejantes”. Benditos
sean de mi Padre, porque así como ellos
entregan, ellos recibirán. Pero aquellos que están sumergidos
en las
Aguas y hacen ello; no solamente están trabajando y haciendo la Voluntad de
tu Señor –
formándose como estrellas, como diamantes, como flores únicas,
como Regalo Precioso ante mi
Padre– sino también están compartiendo de
las Aguas, con otros de sus hermanos. Esto es porque la
caridad que
entregan, no es tanto de la carne o de la materia, sino aquella que sale del
Alma.
Entonces no solamente están recibiendo el pan de cada día… también
reciben de mi Amor. −Aquellos
que estén preparados, lo habrán de
recibir; y aquellos que no estén preparados, tan solo recibirán una
gota
de rocío en su boca –que calme su hambre.
Ahora os digo: ¿Estás trabajando y laborando? ¿Lo estás haciendo?
¿Te estás formando como el
Regalo Precioso de mi Padre? Y no digas: “Mi
Padre me ha dejado aquí, solo”. Yo te he acompañado
por todas partes; Yo
he estado contigo en todos lados; y cuando más sufres y más lloras, más
estoy
contigo. Cuando blasfemas en contra mía, Yo estoy contigo, porque
te amo, y no te voy a dejar ni un
solo instante. Porque cuando tú
maldices, cuando tú blasfemas, mi corazón llora por ti; pero no se
aparta ni un instante, porque La Verdad está contigo –y Yo soy
La Verdad. Cuando tu clamas a mi
Padre –con todo tu corazón– soy Yo el
que grito a mi Padre. ¡Es tu Señor el que grita, en tu corazón!
Grito,
porque en verdad y de cierto sufro contigo; lloro contigo. Cada instante de
tu vida he estado ahí
contigo; mas tú no haces tu trabajo, ni tu labor;
tan solo te conformas con solo ver tu reflejo en las
Aguas…
(181125) Y por ende, habrás de padecer lo de tu cuerpo y mente; y lo
de todo este mundo, que se
envuelve en tinieblas –precisamente, porque
tú no has hecho tu trabajo. Yo he venido a hacer el mío…
ahora falta el
tuyo. Yo soy el Mar que te da la Luz; ahora sé tú el manantial que entrega a
sus
hermanos y semejantes. Y todo ello, como un pequeño que comienza
poniendo un granito de arena;
y termina construyendo un gran castillo.
Como una gota de Agua que cae del cielo… pero en un
torrencial, que se
convierte en Mares de Luz.
Como hijo de Dios, es tu derecho estar en las Aguas, y recibir el
perdón del Padre . - (171126) Deja que
aquel que está en la
orilla viendo su reflejo, lo siga haciendo; ven hacia las Aguas y disfruta
de ellas, y
sabe que tu Dios y Señor te ama. También, te manifiesta su
perdón, tan solo para que tú sientas, para
que tú estés consciente de
que te ha perdonado. Porque cuando tú recibes el perdón de tu Señor, es
tu Alma la que abre las puertas para dejar entrar al Reino de los Cielos
–aunque está en él [10]
. No lo
sabe, ni lo entiende, porque no lo ha hecho. Yo vengo a tocar a
tus puertas, vengo a abrir el portal de
tu Verdad. Cuerpo y mente, no
logras entender; y no puedes “explicar” con tu sabiduría humana,
porque
todo tu conocimiento humano –todo él– es tierra, y es polvo, y nada más.
Seguir a Jesús, es entrar a las Aguas Luminosas . - (171126)
Yo te entrego Aguas de resurrección; Aguas
de Vida Eterna. ¡Ven! que
salgo contigo… para entrar contigo. Y todos aquellos de mis pequeños que
me sigan, entraran a estas Aguas luminosas: Aguas de Vida Eterna; Aguas
de salvación y de sanación.
Bebed hasta saciarte. Entra en estas Aguas
de comunión y de Vida Eterna, para que sepas qué hacer;
para que sepas,
lo que es la Voluntad de mi Padre –que es voluntad tuya.
Mi Padre se fija en tu Ser interno –donde está su verdadero hijo
–el que hoy se ha sumergido en esas
Aguas de Luz, y de Vida. ¡Ya no
preguntes… vive con tu Verdad, y sé Uno con tu Señor!
ROCA, piedra. Romperla
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INTRODUCCIÓN. Los Espíritus, encarnan, y son Dualidad (la piedra, y el
agua). – (171022) El Espíritu
que representa a la
humanidad[11], vino al
haz de La Tierra, en forma dual. −Vino en dos formas, que
complementan
una sola, en la Eternidad− Al llegar al haz de La Tierra, se torna dura, y
no escucha ya
a su Dios; ya que escucha solamente, el reclamo de aquella
desobediencia[12]. En
su
camino en el haz de
La Tierra, ese Espíritu de mi Padre vuelto
tierra[13], tuvo su
descendencia Espiritual: uno en tierra , con
toda la injusticia
de la tierra –porque es bien y mal; y es locura. Y otro, en Espíritu y
en Verdad –que es
Luz, y que es Amor.
Todo en esta vida, tiene un poder de manifestación; y un poder de
No-manifestación. Hasta ese
momento lo más difícil para aquel hijo en
tierra , era sobrellevar toda la intemperie de la misma: el
dolor y el sufrimiento del aire; de la intemperie –el frio y el calor. Y
en adición, no sentir ya, la
grandeza de un Dios… porque Él estaba en su
interior. Mientras el otro hermano, en Luz y en gracia ,
se
encontraba experimentando la fuerza y el fuego Divino de mi Padre; su
presencia de Amor y de
bondad; su presencia de trabajo y de labor.
Mas hubo un tiempo en que la oscuridad del adversario de ellos dos, se
ensañó con aquel Espíritu
−con aquel pequeño, con esa criatura de Luz
y de gracia . Pero, no pudo someterlo, ni hacerlo a su
voluntad.
Con el otro que era hijo de tierra … si pudo influir; porque él veía
lo que es de la carne, y de
la tierra; lo que es del mundo –lo que
tocaba… y no lo que no tocaba, ni veía. —Uno era la piedra; el
otro era
el agua. Uno era la tierra; el otro era la Luz—
La tierra –la piedra– aquel hijo del Espíritu de mi Padre, tomó la
decisión de hacer caso a la oscuridad,
que estaba en el mundo: al
engaño. Entonces, sometió a su hermano y semejante; privándolo de la
vida terrenal; privándolo de una vida de gracia, y de Luz[14]. −En ese instante
pequeños benditos, ganó
el poder de ser él un rey oscuro y turbio; un
rey confuso, para la humanidad. La piedra venció −en
apariencia– a
aquella manifestación de Luz material que había; y en ello, a la humanidad
misma, pudo
engañar.
Desde entonces, el Espíritu vencido por la tierra, está adentro (en la
humanidad); y el Espíritu
manifiesto de tierra, está afuera –con toda la
intemperie, y el engaño envolviéndole. Es una piedra
−una roca– que
contiene un Mar de Luz y de gracia; y que no puede ser abierta, mas que por
la Luz
misma. Es una piedra que no quiere creer, en lo que está dentro
de ella; que ha privado de la
existencia terrenal –le ha quitado el
poder de manifestación, pues ha sido engañado por la oscuridad[15].
Los Arquetipos: Adán y Eva; Caín y Abel . – (171022) La “muerte
espiritual” de la tierra, pequeños
benditos, es la privación –es el
olvido… de lo que tiene, dentro de ella. Esa “muerte”, es también
oscuridad. Te lo he dicho: la muerte para mi Padre, es el olvido de Él
–aquellas criaturas, ya no le
recuerdan más. −Tanto un hijo, como el
otro… son Hijos del Espíritu de mi Padre; pero no es un
Espíritu que
esté en los cielos, hoy por hoy. Ese Espíritu del que te hablo, es de Adán
–la humanidad
misma. Y aquellos representantes –aquellos hijos de él–
son la tierra, y el Alma: aquel Caín y aquel
Abel, que tú conociste en
aquellos relatos −que son la forma, como se te da a entender la dualidad,
que hay dentro de ti, carne bendita.
Conceptos: Vida Eterna vs. muerte . - (171022) No está muerto
aquel hijo de la Luz … está dentro de ti;
mas ¡Ha sido olvidado,
por ti! así como mi Padre olvida, a aquellos que están en “la muerte” –pero
una
muerte que ha sido propiciada, por la oscuridad pequeños −porque
confundes la muerte, con la “Vida
Eterna”. Para mi Padre es la Vida
Eterna. Materialmente cuando un hombre, una mujer muere en el
haz de La
tierra, con el tiempo es olvidado; y simplemente el recuerdo de lo que fue
materialmente
queda –solo de aquellos que hicieron grandes catástrofes,
o grandes sacrificios para la humanidad.
Pero aquellos que están en
oscuridad… están en muerte.
(171022) Vosotros pequeños benditos aspiras –y debes de aspirar– a la
Vida Eterna; a la Vida de Luz y
de gracia que está dentro de ti. Si en
verdad y de cierto, esa muerte de tu hermano –carne bendita–
ha sido
propiciada por ti… recuerda que no es una muerte terrenal ¡es una muerte
espiritual! Mas
como la Luz es Eterna, no muere; pero tu carne la ha
olvidado. Ha olvidado la grandeza que lleva
dentro.
Ofrecer resistencia, o no; a iniciar a fragmentar, la roca . -
(171022) Cuando aquel hombre llega a
romper una gran piedra, para que de
ella brote agua –un manantial Verdadero y Vivo– la roca se
estremece; la
roca sufre. Pero aquel trabajador persistente. Viene una y otra vez, a
golpear esa piedra;
hasta que se va fragmentando, y comienza a salir un
hilillo de agua turbia, y sucia al principio. Mas
conforme los golpes de
aquel hombre –con su gran marro– se va abriendo brecha, en esa piedra. −Y
a base de estremecerse, de sufrir y de sentir, una y otra vez el golpe
de ese gran mazo, se va abriendo
camino; y así el agua Viva y Verdadera,
que estaba dentro de ella, se convierte en un Manantial de
Vida, y de
Luz.
Pero mientras esa piedra ofrezca resistencia; mientras esa piedra −esa
roca− quiera conservar su
esencia de piedra; será duro y difícil para el
trabajador, abrir esa brecha. −Si esa piedra cede a ese
golpe, entonces
brotará agua Viva de ella, y será un Manantial. Luego entonces, aquel
trabajador no
tendrá que golpear con su gran mazo aquella piedra, porque
ya será un Manantial de Vida y de Luz.
LA PALABRA DE JESÚS, ES EL MAZO QUE GOLPEA A LA ROCA; y es tortuoso
para la materia. -
(171022) ¿Cuántas veces tu Maestro viene hacia
ti, a explicarte y decirte las cosas de una forma que tú,
puedas
entender y saber? ¿Cuántas veces en verdad y de cierto, tu carne se resiste
a la Palabra del
Señor? Cuando esa Palabra, es ese mazo que golpea a la
roca –que es tu carne, y es tu mente. Y le
duele a la carne y a la
mente, porque están hechas a la forma terrenal; están hechas en forma de
tierra. Y no pueden entender a su Dios ¿Por qué las martiriza, una y
otra vez, con su palabra? −Porque
en verdad y de cierto, cuando dio los
primeros golpes y salió ese hilillo de agua, la piedra sintió que ya
era
un manantial, y dijo: “ya está hecho; ya soy un manantial de Luz y de Vida”
… cuando apenas
brotaban, unas cuántas gotas, de ella.
Entonces, la palabra se vuelve tortuosa para la carne. El golpe del mazo
sobre de ella, una y otra vez…
con la misma Palabra, con el mismo mazo,
con la misma fuerza… golpeando una y otra vez, para abrir
así la Verdad
que está escondida, dentro de esa piedra –el agua que está dentro de ella–
para que
algún día brote, y sea el Manantial de Vida y de Luz, que
siempre fue. —Porque al venir a este mundo
del bien y del mal, en verdad
y de cierto tu Alma –el agua Viva– se cubrió, y se volvió una roca, y una
piedra impenetrable. Entonces, no deja salir el agua; ni le permite
entrar, tampoco. Así muchos de tus
hermanos enfermos −porque no
encuentran el camino de su Verdad− han desistido, y se han alejado
de
ese mazo, de esa Palabra, de esa Luz. Ellos dicen: “es siempre, el mismo
golpe”. Pero ¡es que la
piedra no cede!
(171022) Aquel trabajador que viene a golpear esa piedra… es tu Señor;
es tu amigo, es tu hermano. Es
el Amor de un Padre que te ama. Mas ¿Por
qué se vuelve tortuosa, a tu carne y a tu mente? −Porque
ellas no
entienden la Verdad, de tu Dios y Señor. Luego entonces, el Maestro viene
nuevamente, con
la misma lección; con el mismo marro y con el mismo
mazo; con el mismo golpe, para que esa piedra,
se abra algún día.
(180812) ¿Cómo puede entender tu Alma, tu ser interno, si está cubierto de
oscuridad? Hasta que llega tu Señor, abre las tinieblas; limpia ese
lodo; hace a un lado esa roca tan
dura −que es tu materia− para que
puedas escuchar a tu Dios. Desde allá, Yo te indico el camino para
llegar, y manifestarte acá.
Libre albedrío, para decidir sí ser roca, o ser agua . - (171022)
En verdad y de cierto, Yo estoy con
vosotros pequeños benditos: estoy
dentro de vosotros, y estoy fuera de vosotros. Así como la
oscuridad
pretende estar dentro de vosotros; y sí está alrededor de vosotros. Mas tú
tienes un libre
albedrío, que le frena la entrada hacia ti; o se la
abre, para que entre en ti[16]. Recuerda que mi Padre es
un Dios
de
libertad, y por ello, te es dado el libre albedrio. −Te es dado en verdad,
para hacer caso a
la piedra; o hacer caso al Manantial que tú llevas
dentro: matar por siempre; o tener en la muerte tu
Luz[17]… es tu Decisión. Ser piedra,
ser roca, ser tierra, es tu decisión. −Pero, sí tú permites que tu
Maestro trabaje en ti, brotará el Manantial de esa agua Viva, que hay en
ti.
(180114) Será como un Manantial que brota de la roca; y el Manantial
sale, y cubre esa piedra… y el
agua que sale de tu interno, baña toda tu
carne; que después es bañada constantemente, por esas
aguas cristalinas
que le limpian, le protegen y le llenan de frescura. −Te repito: esa tierra,
esa piedra,
es tu cuerpo, es tu mente… pero no es tu Verdad. (171022) Es
tu trabajo que esa piedra –carne y
mente– sea sumisa y obediente; y así
desoír aquella palabra de la oscuridad que te dice: “te está
martirizando; te está golpeando; te está haciendo daño”.
Acaba el fruto que tomes de la Mesa del Señor, para llegar a la
semilla . - (171022) Un pequeño, es
acercado a la mesa del Padre
–él lleva dentro suyo, todos los manjares. Te pregunto: quién de
vosotros en la presencia de un Rey, ¿tomaría un fruto de la mesa, lo
mordería y lo dejaría? y tomaría
otro y otro, haciendo igual. Solo los
deja todos mordidos −como vosotros dices: “dejar todo a
medias”. −Un
pan, sin un pedazo. ¿Quién de vosotros lo haría?
Pues en verdad y de cierto vosotros lo hacéis; y lo haces una, y otra
vez. Porque ese gran Rey está
frente de ti, y está viendo lo que tomas
−y le da gusto que lo tomes, como también, que lo acabes.
Pero cuando tú
no lo haces, en verdad que sabes, que has hecho algo que no es debido, ni
para ti, ni
para ese Rey.
¡Consume todo aquello que tomes! Pues si ese Rey viera, como eres
vosotros –unos niños– te diría:
“No ¡acaba ese fruto. Hasta que lo
acabes, vas a encontrar una semilla… que va a estar sembrada; ya
en ti.
Solo entonces toma otro fruto, y luego, otro más”. Pero si Yo como Rey de
Luz y de Amor, veo
que como un niño lo haces… voy a repetirte la misma
fruta; voy a insistir para que esa semilla algún
día sea en ti, y que
esa fruta, sea comida en su totalidad. −Y puede ser que tu hermano y
semejante
que está a un lado, ya la haya comido; y sea el fruto en él,
pero en los demás, no. Entonces, el Maestro
les dirá: “¡Toma el fruto, y
acábalo! porque hay un regalo dentro de él; y porque no todos han comido,
de la semilla. Y es necesario que coman de ese fruto… en su totalidad;
ya que, en su sabor y en su
aroma… es un alimento para tu Alma. Es
fuerza para el Manantial; y que así brote un día, con toda la
fuerza y
el poder, que llevas dentro.
Vuestro Maestro viene a enseñarte en muchas formas; y aunque para ti
parezca el mismo golpe, no lo
es[18]. La fuerza es la misma, el poder es el
mismo; pero el sabio sabe que golpeando una y otra vez, y
caminando
lentamente en el trayecto del golpe; va abriendo la roca −la piedra dura, y
difícil. Ya
golpeo por mucho tiempo en un lugar; y va moviendo
lentamente el golpe, para que la piedra, pueda
abrirse en su totalidad.
−Y te pregunto: Cuántos de vosotros en verdad y de cierto se levantan y
dicen:
Padre Santo y Eterno… no puedo cambiar las cosas; no puedo mover
las cosas. Y os digo que en
verdad y de cierto: “lo único que puedes
hacer, es cambiar tú mismo y mover las cosas de ti mismo”.
Las cátedras, las lecciones, del 7° Sello –que no quieres escuchar,
ver, o entender . - (180114) Todos
aquellos sistemas de
pensamientos que tú tienes… todos ellos se derrumban y se deshacen en este
Séptimo Sello de mi Padre[19]. Y te lo digo así –y te lo diré en
muchas formas– para abrir esa roca; para
romper esa piedra, y que se
abra y brote el Manantial de Luz y de Vida… que Tú Eres. −Rompe con las
cadenas de tu creencia… hasta hoy muchas de ellas: falsas y equivocadas.
¡No puedes concebir a un
Dios que te está condenando, y te está
maltratando! Y que asumes ¡que solo se está fijando, en tus
imperfecciones! …
(171022) Muchos de vosotros, en verdad y de cierto, escuchando las
cátedras de tu Señor de este
Séptimo Sello de Luz y gracia… tiemblan,
perecen y blasfeman. Y en verdad y de cierto ¡No escuchan
el llamado de
tu Señor! ya que la oscuridad ha puesto en vosotros: oídos sordos, y labios
que callan
−aunque ella, murmura dentro de ellos. Ojos que no quieren
ver la Verdad; y mente que no sabe
entender, ni comprender… lo que no
sabe, ni entiende pues no ha querido ver, en su interior.
(180114) Y os hablo en esta forma, humanidad bendita, porque en este
Séptimo Sello no hay
escondrijos. Busco tu libertad… y a ello he venido.
Busco tu salvación… y por ello, me encuentro con
vosotros, en Espíritu y
Verdad manifiesto –no mires a la carne por la cual me manifiesto[20], aunque
puedes
aprender muchas cosas de ello–
Caín, recuperando la esencia de Abel –es dejar fluir el Manantial que
llevamos dentro . - (171022) Si no
has experimentado en verdad y
de cierto, la Luz de tu Señor, es porqué aquellos dos hijos siguen en
su
mismo lugar: Uno sigue muerto; y el otro sigue con toda la pena y la carga
del mundo, y de su
Dios. −Mi Padre en tus escrituras, en tus relatos, te
ha dicho que en verdad y de cierto Dios le maldijo,
y le dijo que
caminaría por siempre en el haz de la Tierra, trabajando sin descanso −hasta
que
recuperase a su hermano, que ha muerto. Mas recuerda que es una
muerte –no como tú la conoces
tierra− sino que es, el olvido de Abel.
Esto quiere decir para vosotros pequeños benditos, que hasta
que no
recuperes la grandeza que está dentro de ti; hasta entonces, será que tu
carne y tu mente,
sentirán la Unión que hay –de mi Padre, contigo.
Todo esto pequeños benditos, es una representación en tu mente humana…
en el conocer de tus días
terrenales. ¡Mas debes de escucharlo con tu
corazón, y entenderlo con él! Todas las lecciones que Yo
te doy –es tu
trabajo y tu labor, llevarlas al corazón… y manifestarlas a tu mente. Si
pequeño, porque
¡El agua que está dentro… clama por salir! Y tu Padre,
Dios y Señor, a través del Amor Divino –en
trabajo y en labor– viene a
golpear la piedra… para que esta, se abra. —Ahora, escucha con atención.
¡Escucha el llamado de tu Dios! ¡Escúchate a ti misma, humanidad
bendita! Porque si todos caminarán
con la grandeza que llevas, el mundo
sería un mundo lleno de Amor, de Luz y de gracia −más
recuerda que no
sería nunca perfecto; porque este mundo, este sistema de cosas, no puede ser
perfecto.
Es tu Decisión recuperar a tu hermano –carne bendita– y entonces caminar
con esa grandeza que Tú
Eres. No serás perfecta carne bendita, porque
piedra siempre serás; pero serás una gran roca, de la
que brota un gran
Manantial, de Vida Eterna. −¿Qué tu carne está en confusión? ¡Escúchala con
tu
corazón! porque toda la enseñanza va entregada… precisamente, a tu
Alma; al despertar de ella. Para
que ella sea el guía, de tu vida en
esta Tierra –de tu carne y de tu mente. −¿Te ha dolido, lo que te he
entregado? ¿Hace mella en ti? ¿Te ha cansado, te ha fastidiado? Es tu
carne y es tu mente, los que han
experimentado aquello. Es ese castigo,
ese llamado de atención que el Padre le ha hecho a aquella
piedra; es
ese golpe que ha sentido… y que le lastima. No vivas mas con ella… ¡Sé Tú
Mismo!
CONCLUSIÓN. La fruta, y la semilla. Decide ser el Manantial, la
Creación Perfecta del Padre . - (171022)
Estas son grandes
verdades que tienes en ti. Pero, tu Verdad Eterna es la más grande… porque
el otro,
solamente es un instrumento. Es como si fueses dos −pero en
realidad ¡Eres, lo que está dentro de esa
piedra! Es como la fruta y la
semilla: puede ser una fruta amarga, con una semilla adentro; y esa
semilla es su Verdad Eterna. La cascara, la pulpa, puede ser agria y
dulce; amarga y llena de miel por
instantes. Pero es un fruto de tierra,
al fin y al cabo. Esa carne, esa mente, esa piedra, es un fruto de
tierra; es un hijo de aquel Adán. Más el otro, es el hijo de Dios… y es
tu Verdad Eterna.
(171022) Hermanos benditos de mi Padre, vosotros estás llamado para
despertar. Es tu Decisión
despertar; o seguir dormido, seguir en el
letargo. Es tu Decisión en verdad y de cierto: ser agua, ser
Manantial;
o seguir siendo una piedra. Es Decisión de vosotros, seguir en este mundo:
seguir
prisionero en este engaño del bien y del mal; o ser libre por
siempre en tu Padre Dios y Señor. (180114)
Por eso Yo te digo: “Cierra
tus pupilas; abre tu corazón, abre tus oídos −porque por esos pequeños
orificios de tu entendimiento, de tu oído, de tu corazón, Yo estoy
golpeando la roca… para que mi
hermano que está ahí adentro… me escuche.
Para que la roca se abra, y broté el Manantial de Vida”.
Tú no eres el
cuerpo y la mente que tienes. Tú eres un príncipe de Dios, tú eres hecho a
imagen y
semejanza de mi Padre.
(180429) Pero, la oscuridad te gritará lo contrario, porque es tu
enemiga. Cuando caminas hacia tu
Dios, la oscuridad se levanta y te
grita: que debes caminar en sentido contrario. Cuando tu vienes
hacia
mí, te hace sentir oscuridad y maldad. −No prestes atención a tu enemigo; tú
no eres oscuridad,
eres grandeza de los cielos. Has a un lado tus
temores; has a un lado tus angustias; has a un lado el
qué dirán. Has a
un lado el “no podré”. Permítete en verdad y de cierto, Ser lo que
mi Padre ha
creado; permítete en verdad y de cierto, Ser la grandeza que
Tú Eres. Y llegará el tiempo y el día, en
que mis hijos me escucharán en
Espíritu y en Verdad. Mas es necesario abrir la piedra; es necesario
que
tu Maestro salga a gritarles a estos cuerpos llenos de tierra y de polvo;
llenos de mentira, para
que escuchen a su Dios.
(180429) Yo te lo he venido a enseñar, te he venido a decir que eres mi
hermano; que eres mi amigo,
que eres Creación Perfecta de mi Padre.
(160731) −Tú eres el rey de la Creación; pero no de la que
está afuera…
sino de la que está, dentro de ti. El paraíso está dentro de ti; y los
frutos de la Luz y de la
Vida, están dentro de ti. Manifiesta ese manjar
de Luz a tus Hermanos y semejantes; manifiesta ese
Océano de Vida que
está dentro de ti. Vence la roca que es tu cuerpo y tu mente; y manifiesta
la
grandeza que está en tu Espíritu, en tu interno. −No te entenderán−
Pero no es necesario que te
entienda ese cuerpo de bien y de mal; que es
tierra y es polvo. Mas si es necesario, que tú te
manifiestes.
(180429) Cada vez que tu triunfas, levantas la espada y vences a la
oscuridad; abres la roca y
manifiestas la Grandeza de mi Padre.
—Tienes
libre albedrío. Entonces, camina y no te detengas.
¡Corre hacia mí,
y no
pares pequeños benditos, que Yo te espero, con los brazos abiertos!
[1]
En todo el primer capítulo de “Génesis”, se describen los primeros 6
días de la Creación (material). En Génesis 2:1-3, se describe el 7° Día
de la Creación -cuando esta ya estaba terminada, y el Señor descansó.
Entonces se ha venido asumiendo, que la Creación esta terminada, y
vivimos en el 7° día; mas no es así -nos explica el Maestro Jesús
(Volver al texto.)
[2]
Tratándose de tomar decisiones, somos Seres individuales (también
generalmente, cuando estamos en este sistema de cosas del bien y del
mal). Mas cuando nos sabemos hijos de Dios; y que Él habita dentro
nuestro, aún en este sistema de cosas del bien y del mal -y bajo ciertas
circunstancias- estamos Unificados al Padre…
(Volver al texto.)
[3]
Cuando Jesús encarnó
(Volver al texto.)
[4]
El Séptimo Sello ha sido abierto; mas es decisión de cada cual,
adentrarse en este
(Volver al texto.)
[5]
Aquí se refiere, a los enviados por el Señor
(Volver al texto.)
[6]
Refiriéndose a quienes actúan con la Luz y el Amor, que vive dentro de
cada uno de nosotros
(Volver al texto.)
[7]
Estando dentro de las Aguas; siendo parte de ellas, se tiene la
conciencia que estos son solo, los primeros pasos. Implica algo más
profundo
(Volver al texto.)
[8]
Es la primera “llave” o “clave” que nos dio el Maestro Jesús, para
entrar en el camino de regreso al hogar celestial, y trascender… Es todo
un tema
(Volver al texto.)
[9]
La segunda “llave” o “clave” para trascender. También es todo un tema;
pero podemos decir que es la razón por la cual encarnamos una y otra vez
-ya que no lo hemos logrado. “Ser Tú Mismo”, es Ser la esencia de Luz
que Dios creó; y que de alguna manera hemos olvidado como serlo, en el
haz de La Tierra -o que lo somos, ya que simplemente no damos crédito a
que seamos algo tan grande y bello. Pero lo somos… somos hijos de Dios,
príncipes de la Creación
(Volver al texto.)
[10]
Es nuestro Ser -ahora conectado con el Alma- el que está en ese paraíso
del Señor. Cuando aceptamos de corazón su perdón, es que el Alma ha
entendido cuál es, y las circunstancias de este perdón (también es todo
un tema). Nuestro Ser está agradecido y se siente agraciado; nuestra
Alma ya no está errante, buscando a Dios -lo ha encontrado
(Volver al texto.)
[11]
El Maestro Jesús nos ha dicho que la humanidad, son Adán, y Eva. Ellos
son, el Espíritu de la humanidad. Se explica más adelante, en esta
lección
(Volver al texto.)
[12]
La desobediencia consistió en haber comido del fruto del conocimiento,
que el Padre nos pidió, no comer
(Volver al texto.)
[13]
El Maestro nos ha enseñado que nuestra forma corpórea, tomó de los
elementos de la Madre Tierra, para formarse –por ello el Maestro, en
ocasiones se refiere a nuestra materia, como “tierra”. Y ahonda más, al
explicarnos lo que es “sembrar” en esa tierra, para que crezca un árbol
de Luz
(Volver al texto.)
[14]
Está haciendo alusión a Caín y a Abel, que representan esa Dualidad; que
representan a la materia, y al Alma. Se ahonda más, en esta lección
(Volver al texto.)
[15]
Arquetípicamente, refiriéndose a la acción que tomó Caín, en contra de
Abel
(Volver al texto.)
[16]
En otras lecciones el Maestro nos ha explicado, que los seres de
oscuridad se disfrazan de algo agradable a nosotros. Entonces el Alma
engañada, los deja entrar
(Volver al texto.)
[17]
Al fallecer uno, el Alma ya no está prisionera dentro de esa roca, y va
siendo la Luz, que siempre fue… y así se conservará, si labró ese
camino, en el haz de La Tierra. O deberá volver a encarnar (a su
tiempo), hasta lograr brillar, en la materialidad -lo que es muy
posible, pues fuimos creados a imagen del Padre, y por tanto tenemos sus
poderes, dones, facultades y atributos; mas hay que despertarlos e
utilizarlos en Luz
(Volver al texto.)
[18]
Cuando el Maestro nos ha hablado acerca de la importancia de
“Manifestar”; nos ha dicho: “No me digas: eso ya nos lo dijiste; por qué
lo repites tanto”. Dime: eso, ya lo hago, mi Señor”. Y en esta lección
la razón e importancia, de venir a romper la roca, con su Palabra
-aunque para uno, se sienta repetitiva
(Volver al texto.)
[19]
El “concepto” del Séptimo Sello, es muy profundo, y tiene varias
ramificaciones. Para que se entienda lo que aquí se dice, uno debe de
pensarlo, como el 7° Día de la Creación -que es cuando el Padre vio que
su Creación era perfecta, y descansó. Luego entonces, es el tiempo en
que tenemos la oportunidad de trascender, de manifestar Luz… porque todo
se ha dado, para que así ocurra; solo falta nuestra Decisión y Voluntad,
de lograrlo
(Volver al texto.)
[20]
Refiriéndose a la persona, que está canalizando la enseñanza. El Maestro
nos pide escuchar la cátedra, con los ojos cerrados -cuidándonos, de no
quedarnos dormidos- para así no materializar sus Palabras, y no ser un
obstáculo para la enseñanza, hacia el Alma
(Volver al texto.)