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#14 – El Gran Río, es La Enseñanza. Tú, el Manantial que lleva el conocimiento a tus semejantes.

[180826] – LA MATERIA, NO ES TU VERDAD. – He aquí que el Maestro sale a tu encuentro,
a recibirte con los brazos abiertos, para que puedas saborear este manjar de Luz y de Amor
que está preparado para ti, y todos los tuyos. Mucho os he hablado de lo que sois –en una y
en otra forma; mucho os he dicho de lo que debes de hacer, en este haz de La Tierra.
Vengo a despertante de tu letargo, porque has creído que cuerpo y mente son tu Verdad.
Cuando tú mismo ves que esta “verdad [3] ”, se acaba con los tiempos; cambia con las edades.
Que es turbia y difícil, como una tierra donde cae agua; y esta tierra deja que el agua pase,
y ni siquiera la absorbe. Y cuando la absorbe, se olvida de que cayó el agua.
Así es vuestra tierra, esa carnecilla que es cuerpo y mente; y que solamente son un
instante [2] que te perturba, y no te deja ver la Verdad, de lo que Tú Eres.


LA ENSEÑANZA, EL RÍO. - Es menester que entre vosotros reflexiones, y expreses vuestra
Verdad; y que tu mente se haga a un lado, para que puedas entender la enseñanza de los
tiempos y de las edades. Mucho en verdad, he transmitido hacia vosotros: Pedros, Pablos,
estrellas y auroras. Y tendrán el poder de manifestarlo en los pueblos
–en los pequeños que no saben ni quiénes son, ni a dónde van, ni de dónde vienen;
ni su trabajo, ni su misión en este haz de La Tierra.
El cauce del Río fluye sin medir quién recibe, y quién no. Entrega por entregar;
pero sois vosotros, los canales que riegan esas tierras benditas de mi Padre
–que son tus hermanos y semejantes.
Sois vosotras estrellas y auroras; Pedros y Pablos, los que abres el canal del conocimiento
necesario… para que esa tierra absorba el conocimiento.
Esa tierra de tus hermanos y semejantes, está llena de pedruscos, guijarros, oscuridad,
que no permite que el agua sea recibida. Y no lo permite en vosotros muchas veces, porque
vuestra tierra está llena –no solo de piedras y sustancias que no le dejan recibir el agua
apropiada; sino también porque en verdad tu carne y mente, tienen poco que aprender [3] .
El conocimiento vasto –el canal de agua Viva, el Río mismo– puede ser recibido por ti,
cuando tú le recibes con tu Alma; con esa Fe, esa confianza.
Cuando le recibes con Humildad. Entonces el canal que abres, no solamente es un Portal,
sino que se convierte en el Río mismo, que fluye hacia todos tus hermanos y semejantes.
CUERPO, MENTE, ALMA. - En verdad, tu carne y mente cuestionan; dicen entender y creer.
Pero todo lo que puedas recibir en ellas, es un débil reflejo, de lo que en verdad te entrego.
Cuando tu mente cuestiona; cuando no está en esa quietud –no está en Humildad, no está
en Inocencia– no recibe más que unas gotas. Y todo lo demás es tormentoso para ella,
porque no puede entender la Verdad de su Dios; y que tu pensamiento
y mente material… No son tu Verdad Eterna.


¿Cuánta sabiduría y conocimiento, cuánta Luz puede recibir tu carne material?
Unas gotas nada más. Pero tu Alma recibe el torrente entero de Luz y de Vida.
Porque todo aquello que te manifiesto… todo, es Luz.
Permítete, date la oportunidad de recibirme con tu corazón. −No de pensar, no de
entender; sino de recibirme con tu Alma, con tu corazón; de sentirme en verdad y de cierto.
De palpitar como Uno mismo en mi corazón, que es el corazón de mi Padre .
Date la grandeza de recordar la paternidad de tu Dios; de sentirte en esa Inocencia que se
abandona a su Dios. De sentirte en esa calidez del Padre;
de sentirte Amor, con el Amor mismo; y de ser Uno solo –en donde esa comprensión, o
creencia de entendimiento de tu mente, desaparece. Como el niño que se abraza
a su padre y a su madre, y solamente sabe que hay Amor para él.
PORTAL. - Así, en ese Portal que se abre; que ya no pregunta, ni cuestiona −porque cierra el
paso de las aguas vivas− en ese canal de Amor Eterno, permítete fluir y ser Uno.
Sin tratar de entender y comprender. Solamente recibir de la caricia, del abrazo,
del beso de un Padre; del fuego ardiente de su corazón,
y del Amor infinito, que es para cada uno de vosotros.
En este Amor y en este abrazo que te doy, deja que fluya mi Amor hacia ti.
No cuestiones, ni preguntes –porque cierras el paso de tu Verdad Eterna.
Permite tierra bendita (cuerpo y mente), quitar esas piedras; recibir del agua Viva
con que te riega tu Padre ¡para que tu tierra se vuelva, fértil y hermosa!
Para que esa tierra se nutra desde adentro; y no solo sienta el paso del agua
fuera de ella –que tan pronto paso, tan pronto olvidó.
Porque el que bebiera de estas aguas, ya no sentirá esa sed, y será Uno solo con el Señor
.
Abre tu carne, hazla a un lado; abre tu mente… no quieras entender, no quieras
comprender; no quieras medir, no quieras hacer la voluntad de ella;
porque es tierra, y está arraigada al bien y al mal.
Permítete tomar de estas aguas vivas, para que no vuelvas a sentir esa sed de tu Dios,
de la Vida Verdadera, del Amor de un Padre.
Y en este fluir de Amor –de mi Amor hacia ti, y hacia toda la creación– en este Amor nútrete,
tierra bendita que me escuchas; Pedros benditos que has abierto ese canal…
Pablos, estrellas y auroras; cada uno de vosotros sois Únicos: sois tierras benditas,
y con estas aguas darás frutos de tus frutos, y darás Luz de tu Luz, y Amor de tu Amor.
Tú eres el que manifiestas la grandeza a este mundo, donde el sufrimiento y el dolor abaten
tanto a ti, y a los que te rodean. Tú eres el cáliz de Esperanza; eres el cáliz de Fe,
el cáliz de confianza; eres el cáliz de Salvación.
Tú mismo te vuelves Uno solo en tu Dios, y manifiestas de esos frutos;
pero la Verdad Eterna brota de tu tierra, de tu parcela, de tu cuerpo, de tu mente [4] .
Y ellos dan frutos de sus frutos; entregan de la Verdad Eterna, a una creación que está
envuelta en IGNORANCIA. Esa ignorancia, que acaba con la vida de tus hermanos;
y que no les permite manifestar la grandeza que son.
Tú, como apóstol bendito, como Pedro, como estrella, ve y contempla a tu alrededor…
como se secan sus parcelas; como no tienen ningún fruto, tan solo piedras, palos y guijarros.
Y gimen y lloran esas tierras, porque tú que tienes el agua viva, no les das.
Porque tú, que llevas la grandeza de Dios, el Espíritu de mi Padre, no entregas del aliciente
a tus hermanos y semejantes. Cuando el entregar todo ello… es Ser Tú Mismo;
es hacerlos voltear a su Dios. Pero no puedes entregar aquello que tú no tienes.
Por ello, camina con Fe, con Inocencia e Humildad; y que la esperanza Viva, aliente cada
paso que das. Ya no permitas a tu carne y mente, ser lo que siempre han sido; ser lo que
siempre han pensado, porque cuando tú lo haces… mermas tu Luz, y el flujo de ella.
Entrega a tus hermanos, la estrella que Tú Eres; el Amor que Tú Eres, la grandeza que mi
Padre ha puesto en ti. Riega las aguas de tus hermanos, para que esas aguas
–que no son buenas, se alejen de ellos. Riega las tierras, para que las piedras
y los guijarros, salgan de esa tierra, y solamente veas tierra fértil.
TRABAJO DE LUZ. - Todo este mundo, todo este universo, están sujetos a las Leyes
del bien y del mal. Mas el mal hace su trabajo, porque es esclavitud [5] .
Y ¿Dónde está tu trabajo, Pedros y Pablos, estrellas y auroras?
Porque tu trabajo es compartir de las aguas, que son Luz; porque tu labor es entregar a tus
hermanos y semejantes, de la Verdad Eterna; hacerles ver y entender su Verdad.
Que ellos sepan de dónde vienen, y a dónde van; que sepan quiénes son,
y lo que han venido a “Ser”.
El Séptimo Sello de mi Padre, te dice que dejes todo lo material –absolutamente todo–
para que puedas dar el gran paso… y estar con tu Señor.
Para entender a tu Dios, no necesitas de tu carne y mente; no necesitas hacer lo que
siempre has hecho. Necesitas hacer lo que No te has atrevido “a Ser”.
Dejar “de Ser”, lo que crees que Eres; para empezar “a Ser” lo que en verdad Eres.


Este mundo –aunque bueno y malo– está lleno de grandeza de Luz, y grandeza de trabajo.
Un Guerrero no puede jactarse de caminar, y decir a sus hermanos: “he vencido”,
cuando no ha luchado, ni una sola batalla. Pero al luchar y vencer; al esforzarse
y lograr aquello que tenía que hacer, ha logrado manifestar grandeza de Dios:
en justicia, en poder, en Verdad, en Luz, en bondad y en misericordia.
Porque en el campo de batalla encuentras de todo ello; y tu corazón se engrandece,
y tu Luz resplandece, en medio de esa oscuridad.
Entonces, si puedes volver a tu Dios, y a tus hermanos y decirles:
“he vencido; he logrado entregar, manifestar; he hecho la voluntad de Dios,
he hecho mi verdadera voluntad, que es Ser Luz”.
Muchos de vosotros volteas a ver al mundo, y lo ves turbio y oscuro.
Muchos de vosotros volteas a las estrellas, y no ves esperanza alguna;
y muchos de vosotros, has permanecido siempre mirando hacia el suelo, por esa razón.
Mas te digo, que la ESPERANZA está en ti; que todo lo bueno está en ti.
Y que todo a tu alrededor puede ser bueno y hermoso, sí tú haces lo que tienes que hacer.
Sí tú manifiestas de la Luz, Luz tendrás en ti, y en tu alrededor. Porque este mundo combate
aquello que Tú Eres; y piensas muchas veces que él ha vencido
–mas ni siquiera has movido un dedo, para quitarlo.
Yo vengo a invitarte a trabajar y a laborar; y a decirte:
“tienes el poder y la fuerza para vencer esa oscuridad; el poder de voltear hacia los cielos,
y ver la Esperanza Eterna de tu Señor. Tienes la Esperanza de transformar las cosas;
y voltear hacia el suelo, pero solo para ver como brotan las semillas que has sembrado
–las semillas de tus hermanos y semejantes que van transformándose,
hasta volverse grandes árboles de Luz.
No esperes que todo venga hacia ti, ni que todo se haga sin que tu muevas un dedo.
Haz lo tuyo y hazlo bien; tienes el poder y la capacidad para hacerlo.
Al manifestar, hazlo con tu corazón; al entregar, hazlo con tu corazón.
Cuando recibes, hazlo con tu corazón.
Todo lo que hagas y manifiestes, hazlo con tu Verdad Eterna.
CONTEMPLA. - No vas a aprender de los libros; ni de los cielos, o de las estrellas,
la Verdad Eterna; ella ya está en ti. Yo solo vengo a abrir la roca [6] , y a decirle:
“tú solo eres tierra, y polvo; un instrumento de la Verdad Eterna, de cada uno de los hijos
de mi Padre… de cada uno de vosotros, humanidad bendita”.
Y cuando tú te encuentras en esa Verdad, puedes voltear a todos lados,
y ver Luz en todo ello. Cada paso que vives, es cada instante que es Único, para ti
y para todos. Cada momento, es un instante de manifestarte; de amar a los cielos,
a La Tierra; a todo lo que te rodea; a tus hermanos y semejantes,
y verlos como son: grandeza de mi Padre.


Pero también verlos como están envueltos en miseria y en oscuridad; en mentira y engaño.
Y ver que tú tienes el poder, para quitar todo ello; que tienes el poder, para remover esas
piedras, y arrancarlas con la ayuda de ellos. El poder de hacer cortar flores, donde nunca las
hubo; el poder de hacer reír a tus hermanos y semejantes; de manifestar alegría y felicidad.
Ver como tienes el poder de amar a tu Dios, en este mundo, y manifestarlo a las estrellas,
a las aguas, al aire, al fuego; a La Tierra, a su naturaleza.
Que tienes el poder, de amarte a ti mismo, y a tus hermanos y semejantes;
así como de manifestar misericordia a los enfermos; caridad a los necesitados;
ayuda, a los que la necesitan.
Ver como tienes el poder, de enseñar a tus hermanos –No con libros, sino con tu Verdad
Eterna… porque has dejado abierto, el paso a tu Señor.
NO CUESTIONES. - Cuando tu carne y mente cuestionan, ya no permiten que salga
ese flujo de Luz, de ti. Ábrelo para que de ti, brote la Verdad Eterna,
y sea con tus hermanos, esa Verdad.
Cada uno de vosotros es un torrente de Luz, cuando se entrega con Inocencia a su Dios;
cuando se entrega a sus hermanos; cuando permite que en verdad
surja, el verdadero hijo de Dios.
Porque el Portal de Luz se abre por Fe, por Inocencia;
porque el Portal de Luz, entrega por Humildad.
Cada uno de vosotros, tiene esa grandeza de amar a La Tierra: a sus plantas, flores, árboles;
a sus animalillos. Cada uno de vosotros, tiene el poder de amar a la naturaleza, al aíre,
al fuego, al agua; y el poder inmenso de manifestar, a su Dios de Luz.
Pero, es tu libre albedrío, tu decisión Eterna. Es tu manifestación, es tu Libro
que escribes cada día, cada instante de tu vida.
Esa letra que escribes en el Libro de tu Vida, es lo que tú haces cada instante,
cada momento. −Un momento que no se repite, que no regresa.
Un momento que haces en este instante, y que es Eterno para tu Dios, y para ti mismo.
Pero, no te das cuenta, porque envuelto en tierra, te encuentras.
ENSEÑANZA. - Y precisamente, esa capacidad de no entender, y comprender lo que es
Espíritu; es lo que no te permite entender y comprender, lo que tú crees, que es una
enseñanza para tu materia. Y no lo es; es para tu Ser Eterno ¡Es una enseñanza Viva!
Porque, cuantos de vosotros al salir de aquí, te olvidas de todo.
Pero pasado el tiempo, cuando hablas con alguien –con quien te sientes en confianza,
en Amor– abres tu corazón… y comienza a fluir el torrente de Luz,
que te he dado, en este momento.
Es una sabiduría Espiritual –un conocimiento, un despertar– un alerta para ti mismo.
Para que sepas que has encontrado el camino…
y que solamente te falta andar por él, para estar con tu Dios.
Aquí donde te encontré, donde vine a tu encuentro, dirás y reconocerás:
“mi Padre salió al encuentro de mi Verdad Eterna; y hoy se, que he recibido de esas aguas,
que he recibido de esa grandeza; y hoy se, que la he entregado a mi hermano y semejante”.


Aunque algunos equivocados en el camino se encuentran, y toman rienda suelta a la
oscuridad, o a la tierra de bien y mal; os he dicho que en vosotros está la Esperanza
de la humanidad, el Despertar Espiritual .
Transmítelo hacia los tuyos, por ignorante que los creas; por pequeños que los veas,
por salvajes que los sientas; transmite de esa grandeza Espiritual.
Sí todos vosotros despertaran; sí volvieran a su Verdad Eterna, este mundo de bien y mal,
seguiría siendo el bien y el mal; pero en verdad ahora con riendas de Luz, de Verdad Eterna.
Aquel que obra con su corazón, y con su Verdad Eterna, muchas de las cosas
que haga en el mundo, aun con toda su buena voluntad, no serán
−al parecer del bien y del mal, y de tus hermanos y semejantes… correctas.
Cuerpo y mente, solo buscan su comodidad, sobrevivir.
Por ello, no encuentran perfección… aún en la Luz, no la pueden encontrar.
Enséñales que este mundo es imperfecto, y que tienen que caminar con ese bastón [7] ;
enséñate a ti mismo –a tu cuerpo y mente– que no eres perfecto.
Mas verás las cosas que son de Luz, que son de Dios.
Por ello, muchos dicen: “Señor, yo quiero esto y aquello, concédeme”.
Y muchos dicen: “pero, que no se haga mi voluntad, sino tu Voluntad;
porque tu sabes lo que haces”. Ahí, es tu Alma la que habla –aunque tu carne tiembla,
porque ella sabe que las cosas no van a salir como ella lo quiere.
Pero tu Alma sabe, que van a salir, como deben de ser: correctas y perfectas.
Camina en esa perfección de Luz; ama la naturaleza; ama toda esta creación [8]
−pero No por la oscuridad que tiene, sino por la Luz que tú manifiestas.
Astros y estrellas del cielo, todas representan a tu patria y nación;
te traen un recuerdo de la grandeza que está en la Eternidad;
te traen un recuerdo de la grandeza que está dentro de ti.
Y la naturaleza misma –de todo aquello que ves en el haz de La Tierra, hermoso y bello.
Pues todo ello es un débil reflejo, de la grandeza que está dentro de ti.
Y lo que ves en tus hermanos de Luz –es solo un débil reflejo de la grandeza
que puedes percibir de ellos, a través de tu carne y mente.
Esto quiere decir… que percibes imperfecto… lo que es perfecto, debido a tu materia.
Por ello te he dicho: “ que ves la paja, en el ojo ajeno; y no ves la viga,
que tú tienes dentro, en ti
”.
Sí tú te dieras cuenta, que es por esa imperfección que no puedes amar o querer;
y que no te pueden amar o querer. Que es por esa imperfección –del bien y mal–
que No puedes ver a la naturaleza, o a las estrellas, o a los animalillos… con Amor.
Entonces, te darías cuenta, de que es necesario hacer a un lado todo ello,
para poder manifestar lo que Tú Eres.
Es quitar la viga de ti, y ver con los ojos verdaderos –los del Alma– que todo ello,
es un pequeño reflejo, de la grandeza que tú, llevas dentro.
Es como lo que te he dicho: “que ves tu reflejo en las aguas; pero, no estás en ellas [9] ”.
Eso es lo que haces; dices: “veo esto, aquello; pero lo veo imperfecto, no siento esa frescura
del agua”. La vas a sentir hasta que, estés en esas aguas.
Y ¿Cómo estar en esas aguas? Haciendo a un lado tu carne y mente; así sea la mente más
hermosa y maravillosa para el mundo, será imperfecta para tu Dios;
imperfecta para entender y comprender lo que es el Alma, el Espíritu;
lo que es tu Dios, y lo que Eres Tú también.


SENTIR, NO PENSAR. - Desprecia –en cierta forma– todo aquello que viene hacia ti,
en pensamiento. Recuerda que la Verdad brota de ti…
sin pensamiento, sin esa supuesta inteligencia.
La VERDADERA INTELIGENCIA ESPIRITUAL , es la que brota de tu interno
–sin mácula de tierra, de polvo, de mente.
Y puedes decir: ¿Cómo es eso, posible?
Cuando tú detengas el pensamiento –el caos que hay fuera de él– sabrás que Tú Eres el
manantial de Luz y de Vida que brota hacia la humanidad, y hacia la creación [10] .
Hay muchas mentes científicas, inteligentes; pero es el débil reflejo
de la grandeza, que llevas dentro.
Mi Padre, te dio ese poder y ese potencial tan grande, para que tú manifiestes grandeza
en este mundo. ¡Hazlo! para que tú entregues tu Verdad Eterna, en esta creación.
Pero no te olvides de Ser Tú Mismo; de vivir tu Verdad Eterna.
No te olvides de manifestar, todo lo demás que Tú Eres.
Porque llevas una maestría, una grandeza que tienes que entregar en este mundo.
Pero esa grandeza no puede ser completa, sino va con todo el caudal de Luz.
Vosotros estás aprendiendo; pero aprende con tu Maestro… que está dentro de ti.
La Verdad está dentro de ti; y la Luz hermosa que alimenta a tus hermanos también.
Debes de desaprender aquello que te ha enseñado el mundo,
para empezar a Ser , lo que Tú Eres.


QUE FLUYA EL AGUA. - Pedro amado que, en palabras de Luz manifiestas a tus hermanos
y semejantes; y muchos de ellos reciben de tus aguas; porque has recibido del Gran Río, y
has regado de sus aguas… con tus palabras.
Mas si tú recibieses, y no entregases, en verdad que no te volverías a tu Verdad Eterna.
Reteniendo las aguas, no puedes regar todo un desierto –que está esperando ansioso,
de esas aguas que le liberan, y le transforman en un vergel, en un paraíso.
Mas dejándolas fluir –sin que medie carne o mente– tan solo como un Portal;
como una puerta que se abre completamente. Cuando tú lo haces… Eres Tú Mismo.
Y cuando abres la puerta a medias, estás permitiendo que carne y mente,
tomen el poder de tu entrega; de tu manifestación, de tu grandeza.
Entonces solo reciben poca agua tus parcelas
−que son toda la humanidad, que encuentras a tu paso–
Escucha… son grandes vigas, las que pone tu adversario –para que no puedas abrir
las puertas; y sientas a esas puertas limitadas, por ellas. Y no te dejan;
no te permiten manifestar; entregar ese flujo de agua divina… esas vigas que cuestionan.
Cada uno de vosotros es un manantial de Luz, de agua y de Vida; pero no puede fluir,
sí tú no quieres que fluya; No puedes recibir, sí no quieres recibir.
Sí te cierras con tu carne y mente, solamente recibes unas gotas
de todo un torrente luminoso de Luz, y de Amor.
Y puedes decir: “aquel tiene más que yo”; simplemente deja, permítete ser Luz.
La Luz, no es oscuridad, no es confusión. Tu carne es la que permite la confusión;
no tu Alma. Pero carne ¡permítete el gran reposo de contener a tu Dios, y de manifestarlo!
Te he dicho carne bendita: ¡Sí quieres paz, está dentro de ti! ¡Sí quieres Amor verdadero,
está dentro de ti! ¡Sí quieres conocer a tu Dios, está dentro de ti!
Ahí está el mensajero, ahí está el Hijo, el heredero; ahí está el fulgor de Dios.
¿Quieres dejar de sufrir, carne bendita? Escucha a tu Verdad Eterna.
Has venido aquí, [11] por dolor, por quebranto; has venido porque la oscuridad te acosó,
y ya no te permitió otro camino, más que este.
Y ahora también esta se opone a que vengas, porque sabe que aquí está tu Libertad.
Lucha contra este tu enemigo. Mas dices: “al salir, [12] nuevamente las tinieblas;
las nubes que empañan, y no dejan ver”.
Y te digo: “Guerreros benditos de mi Padre, esa es tu lucha: el permanecer en la Luz,
en tu Verdad Eterna. Esa es tu lucha carne y mente bendita: ser sumisa y obediente,
a tu Señor, y ¡Él, está dentro de ti!
GUERRERO Y SOLDADO, es el tiempo de la batalla; es el tiempo de permanecer con tu Rey,
con tu Señor; es el tiempo de permanecer formado, en espera de la lucha, y del trabajo.
Es el tiempo donde tú Guerrero, Soldado de Dios, manifiestas las grandezas de mi Padre.

[1] La aparente verdad, no la Verdadera. Recordemos estamos en un mundo de bien y mal, donde hay engaño, mentira. Y que Jesús es la Luz, la Verdad y la Vida. La Verdad porque no hay nada de falsedad en Él, como la hay en la oscuridad (Volver al texto.)
[2] Somos Seres Eternos; luego entonces, una vida es solo un instante (Volver al texto.)
[3] Nótese que aquí habla del cuerpo y de la mente; no del Alma (Volver al texto.)
[4] Su materia: carne y mente, se han Espiritualizado en esa Unión; siendo humildes e inocentes (Volver al texto.)
[5] Así como el Padre nos ha dado ese don maravillo del Libre Albedrío –de la Libertad; su opuesto les ha hecho esclavos. Nunca descansan; y por ello son tan productivos. Mientras que los hijos de la Luz, muchas veces nos cruzamos de brazos (Volver al texto.)
[6] Recordar que es el cuerpo y la mente, las corazas que envuelven nuestro Verdadero Ser (Volver al texto.)
[7] Otra forma en que el Maestro llama al cuerpo y mente, ya que nos evitan el correr por los caminos; y nos hacen tropezar (Volver al texto.)
[8] Refiriéndose a esta creación de bien y mal (Volver al texto.)
[9] Sobre su lección de sumergirnos enteramente en su océano de Luz y de Amor. Muchos creen estar sumergidos en este; mas es solo su reflejo, el que ven en el agua, desde fuera (Volver al texto.)
[10] Por ello la Meditación es un instrumento poderoso, para el crecimiento Espiritual (Volver al texto.)
[11] A escuchar o leer la cátedra; a un espacio de Luz donde te es posible escuchar al Maestro (Volver al texto.)
[12] Al salir de ese espacio donde se asiste a escuchar la cátedra del Maestro (Volver al texto.)